Los vecinos residentes entre las manzanas 131 y 134 de Compartir, ya completan dos semanas con una delicada problemática de salud pública originada a partir del taponamiento de las redes de acueducto y alcantarillado de rodean esta parte del barrio, algo que ya ha empezado a generar afectaciones a los niños y otras dificultades en las labores diarias de las demás personas.


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Desde el pasado 31 de diciembre se agudizó este problema que había comenzado días antes con la obstrucción de la red matriz del alcantarillado que sirve a esta parte de Compartir y al sector de ‘El Vivero’ en Santa Ana, conectando con Villa Sofía. La situación es tan compleja que las aguas negras ya llegan a las cocinas, baños y lavaderos de las viviendas, además de los problemas de salud causados a la gente que reside en el lugar.

“Más o menos desde el 31 de diciembre estamos con este problema de alcantarillado, hemos ido a hacer peticiones a la Dirección de Servicios Públicos, pero nos dicen que el vactor está dañado. Necesitamos que las autoridades nos colaboren porque esto es urgente, ya se han empezado a generar epidemias, los niños sienten los malos olores y todos deben salir con las manos en la nariz porque es realmente insoportable. Las aguas se están devolviendo por las tuberías, imagínese entonces donde llegue llover (…). Esta una emergencia que tiene toda la comunidad, no es posible que salgan del problema simplemente diciendo que el vactor está dañado, de verdad es urgente que nos den una solución a esta problemática, pero hasta el momento no hemos podido obtener una solución”, explicó Blanca Ramírez, habitante de Villa Sofía.

“La situación es terrible, ya llevamos dos semanas así, el olor de las aguas negras es insoportable e incluso ya varias personas se han tenido que ir de sus casas, y en algunos casos si no se han ido todos, al menos los muchachos se han tenido que alojar en otras viviendas donde sus familiares de otros sectores”, agregó María Celina Ramírez, residente de la manzana 134.

Sin duda la mayor preocupación de las familias es el perjuicio ocasionado a los niños, pues varios de ellos si no están enfermos en este momento, han debido estar en cama por algunos días como consecuencia de la afecciones respiratorias y los brotes en la piel:

“Hay varios niños que están afectados, a los pequeños les toca andar tapados para no recibir ese olor y evitar enfermarse. La mayoría de vecinos estamos con dolor de cabeza, pues en las tardes cuando hace sol el olor se agudiza y no se soporta en los segundos pisos. ¿Cómo puede ser que sigan sin atender esta solicitud y que se justifiquen diciendo que la máquina está dañada?, hasta la fecha todo sigue igual”, señaló María Celina.

“La salud de la niña se ha afectado mucho, ella estuvo muy enferma hace unos días y se le produjeron algunos brotes. Los baños y los sifones casi que no se pueden utilizar, teníamos un abuelito que estaba recién operado y tuvimos que sacarlo porque por una bacteria que se originó desde esas aguas negras, se le infectó la herida, y aunque en este momento está aislado, sigue complicado”, sostuvo Marina Guerrero, vecina de Compartir.

Adicionalmente, a lo anterior se suma el hecho de que las actividades diarias de estas personas se han entorpecido por culpa de las aguas negras, pues cuando intentan lavar, bañarse o asear el baño, corren el riesgo de que se les devuelvan las aguas que corren por los sifones: “Prácticamente no podemos hacer nada, porque si lavamos o algo así el agua se rebosa. Hemos tenido que salir a otros lados para poder hacer estas actividades. Ojalá nos presten atención y podamos hallar lo antes posible una solución a este problema”, concluyó Guerrero.

Ante la situación, un grupo de vecinos redactó un oficio que fue radicado el pasado 10 de enero a la Dirección de Servicios Públicos, en el cual se hace la solicitud del vactor para destapar las redes de alcantarillado y hacer la correspondiente limpieza, pero hasta el momento este no ha sido respondido.