Enfurecidos y armados con piedras, palos y machetes, unos 300 hinchas del América destrozaron vidrios de ventanas y puertas en varios apartamentos del conjunto residencial Santa Cecilia y en algunas casas del barrio San Bernardino. Los hechos ocurrieron hacia la madrugada del viernes festivo, cuando los aficionados se dirigían hacia la ciudad de Cali.


Cuentan los afectados que pasada la media noche del jueves se encontraban descansando en sus viviendas cuando de repente escucharon gritos, groserías y palabras soeces. Al asomarse por la ventana observaron una caravana de buses y muchos hinchas del América que estaban agrediendo a transeúntes, conductores y rompiendo vidrios de las viviendas.

“A nosotros nos despertó la cantidad de piedras que botaron los hinchas de ese equipo, estaban enfurecidos y gritaban palabras horribles, arrojaban piedras para lado y lado y empezaron a romper los ventanales. Nosotros lo que hicimos fue escondernos en los muros de los apartamentos porque no respetaban a nadie y no sabíamos qué era lo que pasaba”, dijo Esperanza Poveda, quien resultó afectada por los enfurecidos fanáticos.

Rodrigo Varela fue otra de las personas que presenció el hecho y aseguró que sobre la media noche del jueves o quizá en los primeros minutos del viernes, escuchó mucho ruido sobre la autopista y al asomarse observó un río de hinchas enfurecidos y armados con palos y machetes.

“Lo que pasa es que salieron hinchas de otro equipo a provocarlos, entonces fue cuando se bajaron y comenzaron a romper todo, cogieron las casas a piedra, aquí nos rompieron 7 vidrios, volvieron nada las ventanas. El apedreo duró una media hora aproximadamente, incluso el campamento de maquinaria que hay al frente de Santa Cecilia se lo iban a tomar, sino que a los celadores les tocó tratarlos por las buenas para que no se les metieran”, agregó Varela.

Otros de los propietarios afectados, don Rodrigo Vanegas, narró la difícil situación que vivió y observó cuando se lanzaron a destruir todo:

“De un momento a otro cogieron los carros que iban hacia Bogotá a piedra, después la cogieron contra las casas y la gente, corretearon personas por la once hacia arriba y hacia abajo. Yo estaba con mis dos sobrinos, mi cuñada y una bebé, sentimos mucho pánico y lo que hicimos fue correr hacia atrás porque, imagínese, eran como 350”.

Los testimonios coinciden en que los hinchas iban acompañados con cuatro policías y que al momento de los desmanes llegan algunos motorizados, que lo único que pudieron hacer fue parar el tráfico para evitar que los desadaptados los cogieran a piedra.

Edilberto Prieto, propietario de un apartamento en el interior dos del conjunto residencial Santa Cecilia, aseguró que los buses tenían logos de un ingenio azucarero del Valle. Sostuvo que estaba descansando con su familia cuando sintió una pedrada sobre una de las ventanas que da a la autopsita.

“Nos paramos pero nunca pensamos que hubiera tanta turba de gente lanzando piedras a la vez. Hubo como dos tandas, la primera como de 10 buses aproximadamente, considero que unas 100 personas, incluso varios estaban encima de los buses, gritaban groserías y a la gente que vieran le iban echando piedra. Luego pasaron más buses”, aseguró.

La agresión de los hinchas duró alrededor de 20 minutos y su paso por Soacha dejó ventanales rotos, carros averiados y personas apedreadas. Incluso algunos se preguntan si vale la pena que el Distrito le dé permiso al América de jugar en Techo, teniendo en cuenta que su hinchada es una de las más numerosas del país, y que algunos sólo se dedican a protagonizar actos vandálicos como el registrado los primeros minutos del viernes festivo en este municipio del departamento de Cundinamarca.

Apoyo: Fredy Benavides