Intereses mediáticos en decisiones judiciales

Por: Oscar Rodríguez Ortiz  –  rodriguezcastellabogadosc@gmail.com   @opinadorscar

 Nos encontramos en una encrucijada tonta y sin sentido, creada por los monopolios mediáticos de siempre, esos medios que manejan a su antojo “su fanaticada”, aquellos que los mandatarios de turno imploran por “mojar pantalla”,  así tengan que pagar millonarios contratos para que cada día le dediquen una nota de 30 segundos y “lavar la imagen” de su gestión o apuntar su última y brillante “gran idea” de gobierno, sin importar el sacrificio de los dineros públicos que deberían en estos tiempos, solucionar la problemática en salud.

 Para ellos solo interesa alimentar su ego; para eso los eligieron: Para gastar los dineros del erario público (ejecutar el presupuesto se dirá en el argot burocrático). Este maridaje se mantiene hasta que los mismos medios registren la imposición de alguna sanción o un “carcelazo” por algún desmán o yerro. Con una mirada diferente, los medios locales son la servidora del paseo. A los que se “utiliza” en campaña política, ignorando su importancia y dedicación, sin “rodilleras” ni “cepillazos”.

A raíz de una reciente decisión judicial que afecta al señor Uribe, sustentada en 1.554 folios que contienen una a una las pruebas que soportan una decisión que a unos pocos no le gusta, pero que muchos colombianos respaldan; “se peló el cobre”, pues estos medios radiales, televisivos y escritos nos han “metido” a la fuerza en una “supuesta” tensión entre distintas fuerzas políticas sobre el tema de la separación de poderes, y el respeto y acatamiento a las decisiones judiciales que ellos mismos crearon por falta de temas de interés.

Estamos ante amenazas “chapulinezcas” de personajes que, si no hubiera sido por el señor Uribe, nunca hubieran pisado la alfombra roja del Congreso, pero ante todo ante una pobreza de medios nacionales que repiten telenovelas de hace 20 años y dejaron al descubierto de qué están hechos: De intereses y morbo.

La invitación cordial y respetuosa es a analizar los temas sin permitir influencias, cualquiera que ellas sean, provengan de donde provengan y menos dependiendo de quién paga para cuestionar la decisión o para exigir nuevas leyes que permitan repetir el caso “Uribito”. Por falta de esa promoción mediática, muy pocos saben que en este momento también cursa una demanda de pérdida de investidura o “muerte política” contra el señor Petro en el Consejo de Estado (PROCESO No: 11001031500020200335900. Consejero ponente: JOSE ROBERTO SACHICA MENDEZ), y que los medios no reseñan con tanta importancia y vehemencia, ni han calificado de golpe a la democracia porque no están interesados en lo que no paga.

 Los intereses van y vienen, ya los valores y la ética no están de moda porque no son rentables y, claro, cómo dejar de lado una decisión que afecta un ciudadano tan ejemplar que hasta tiene derecho a desconocer el régimen penal que nos cubre a todos, o acaso no se ha visto cómo hasta la escala más baja de la autoridad, de repente se convierte en juez y parte, y coge a golpes y maltratar al ciudadano común y sin privilegios por solo estornudar?

¿Pero qué es lo normal? ¿Lo normal es que los amigos y simpatizantes del afectado con la decisión judicial y hasta la propia presidencia con sus servidores de alto nivel, incluidos los que se beneficiaron del voto y gozan de los privilegios del congreso, gobernaciones y alcaldías se manifestaran en contra de la decisión y entrarán en franca lid contra las instituciones judiciales? ¿Acaso no estamos en un Estado de Derecho?

Uno de los deberes principales de los servidores públicos que detentan poder político, junto a sus escoltas, sus subalternos, sus camionetas, sus oficinas y además un alto salario y otras “arandelas”, es mantenerse al margen de la discusión política y de las conveniencias de una decisión judicial, además de respetarlas y acatarlas. Para eso se nombró o se eligió. Así lo juraron al posesionarse o es que la posesión es una “payasada” más, o la cuota inicial del incumplimiento de la ley?

Se ha vuelto costumbre para quienes manejan los “medios” que, cuando se dicta una medida preventiva de detención para uno de sus “clientes”  (recordamos la dictada recientemente contra el gobernador de Antioquia) hubo gritos radiales y diatribas escritas que lo calificaron como un hecho de persecución política contra los mandatarios de los entes territoriales, alertando sobre este hecho. No dudo en lamentar la situación de quienes resultan afectados por estas medidas judiciales y deseo que sus abogados logren demostrar su inocencia, pero en derecho, no con las artimañas y “leguleyadas” de siempre, y menos con ayudas de locutores, presentadores y directores con intereses en sus bolsillos.

Toda decisión judicial se ataca en los estrados judiciales y con los recursos que da la ley; no con parlanchines, mensajes y amenazas; en derecho, no porque unos senadores, desde sus curules, pidan la cárcel, o porque otros pidan la libertad, o porque las encuestas y los banderazos los absuelvan o los condenen.

Se tiene entonces  que estar alerta del seudo-periodismo, esa “lagarteria interesada” que se aleja del verdadero sentido de la profesión que, ahora de noble labor no tiene nada, pues cuando se ejerce con objetividad, imparcialidad, veracidad y el ánimo de investigar y divulgar las averiguaciones periodísticas, como debe ser;  es el caso de nuestros medios locales que exponen hasta su vida por hacer reportería y notas en las calles y que interesa a los nuestros, a los del “pueblo” dejan de lado todo interés ya que tienen dignidad y no están detrás de migajas que bota de la mesa los que ostentan el poder.

Concebimos unos medios de comunicación sin asumir posiciones personales de insulto, sin dedicarse a despotricar, condenar o absolver sin tan siquiera haberse tomado el tiempo de empaparse del tema, diríamos que estos personajes usan las tribunas que les otorgan los monopolios de la comunicación, pisoteando el tan reclamado derecho a la libre expresión. Cuando un periodista, un presentador, un locutor o un director de estos medios de “caché” se convierte en áulico, “cepillero” o “lamesuelas”, aunque están en su derecho de servir a su patrón en la explotación del ejercicio de la libre empresa, deja de ser periodista y el medio que utiliza deja de serlo para convertirse en un prostíbulo noticioso que se vende al mejor postor.

Nuestro país tiene un grave problema a todo nivel: La corrupción, y ahora complementada por la degeneración de la libre expresión que no permite ver la realidad ni distinguir siquiera la verdadera autoridad de la arbitrariedad, ni la gobernanza limpia y honesta del abuso del poder y de los recursos públicos; todo se ha convertido en el libre desarrollo del “despelote” y sabemos bien que en estas condiciones los aprovechados son otros.

“Al margen de la ley, nada; por encima de la ley, nadie.” (AMLO. PRESIDENTE DE MEXICO. Conferencia de prensa matutina. Enero 31, 2019)

PD. Se nos adelantó un hombre íntegro y honesto que siempre tuvo fe en la ley y la justicia. Hasta pronto hermano mío. Hasta pronto Manuel Guillermo. (Q.E.P.D.)

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One thought on “Intereses mediáticos en decisiones judiciales

  1. Para los comentarios de todos aquellos que no se dejan MANEJAR de los que llaman los GRANDES MEDIOS ante los que se «maquillan» y arrodillan los gobernantes e imploran una «notita». Gracias por sus comentarios.

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