Inundaciones en Soacha: ¿de quién es la culpa?

Las inundaciones en Soacha de esta semana despertaron la pasión de algunos que aprovecharon el momento para criticar al gobierno, pero detrás del problema se esconde una realidad que pocos reconocen.  

Los primeros asentamientos en la zona de Cazuca iniciaron a final de la década de los 70 a través de la ocupación de tierras, especialmente en el sector conocido como Julio Rincón.

Cabe recordar que la mayor parte de esta zona fue invadida y desde el inicio no se instaló un sistema de alcantarillado legal ni capaz de responder adecuadamente al crecimiento poblacional.

El terreno inclinado y la inadecuada instalación del sistema de alcantarillado, sumado al descuido estatal desde la Nación, el Departamento y el Municipio, son factores que se unen para que la problemática crezca con el correr de los días.

Sin embargo, hay dos factores claves que se suman a lo anteriormente mencionado: la falta de cultura ciudadana y el crecimiento desmesurado por medio de invasiones.

Es claro que el Estado (nación, departamento y municipio), y la misma Empresa de Acueducto, son culpables de las inundaciones y grandes crecientes que se forman en la zona de Cazucá cada vez que llueve, pero también hay que tener en cuenta los otros factores, ya que la misma comunidad no ayuda.

S bien los denominados ‘desarenadores’ se deben construir lo más pronto para evitar que se tape la tubería en la parte baja (sólo hay uno terminado), también es claro que la gente que reside en la zona debe tomar conciencia, tener más compromiso por su sector y evitar arrojar basura, colchones, muebles y desechos a las calles y alcantarillas.

Colchones, muebles y basura agravan las inundaciones en Soacha

Sin quitarle la responsabilidad al gobierno, la cultura ciudadana es clave para evitar que la situación se complique, como ocurrió esta semana con la emergencia que se vivió en la comuna cuatro.

Tras la emergencia, el alcalde de Soacha, Julián Sánchez Perico, destacó las inversiones en desarenadores y pidió mayor responsabilidad ciudadana para evitar obstrucciones en canales y alcantarillas.

Esta semana, por ejemplo, y tras la emergencia en La Esperanza, Julio Rincón, Quintanares, Nuevo Colón, La Capilla, El Barreno, Ciudadela Sucre y la Autopista Sur, fue necesario que el Gobierno de la ciudad desplegara maquinaria amarilla y equipos especializados para limpiar vías y alcantarillas, retirar sedimentos e intervenir los desarenadores.

Basuras, desechos, palos y hasta muebles y electrodomésticos taparon el alcantarillado

Las aguas que descienden de la comuna cuatro, por su ubicación geográfica, arrastran sedimentos y residuos hacia el canal Tibanica y las redes de alcantarillado, lo que generara obstrucciones e inundaciones en sectores bajos y en la autopista Sur. A esto se suma la disposición inadecuada de colchones, neveras, sofás, armarios y otros residuos voluminosos en los canales.

“Durante las épocas de sequía trabajamos con maquinaria amarilla en la limpieza, el dragado y la intervención de puntos críticos. Sin embargo, la topografía, el crecimiento poblacional y las limitaciones históricas del alcantarillado representan un gran desafío para Soacha. No podemos seguir encontrando colchones, neveras, sofás y armarios en los canales, porque estos residuos taponan el drenaje y agravan las emergencias. Necesitamos inversión y mantenimiento, pero también compromiso ciudadano para proteger a nuestras comunidades”, dijo Perico.

Los desarenadores de la comuna cuatro en Soacha

En 2024 terminó la construcción del desarenador núm. 3, en La Capilla. Actualmente se ejecutan el núm. 1, en la vía a Cazucá, y el núm. 2, en la carrera Novena. Además, se recibieron recursos del Ministerio de Vivienda y la Gobernación de Cundinamarca para adquirir el predio del futuro desarenador núm. 4. Estas estructuras separan el agua de los sedimentos para reducir las obstrucciones.

En 2025, el Gobierno de la ciudad gestionó con la Gobernación dos equipos de succión tipo Vactor y entregó un terreno a la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB) para facilitar la operación de maquinaria. Cerca del 95 % del alcantarillado de Soacha es operado por esta empresa.

Evitar las inundaciones en Soacha es un trabajo conjunto

Si bien se deben terminar los desarenadores, ampliar el sistema de alcantarillado y hacer trabajos de prevención que requieren infraestructura, mantenimiento y capacidad operativa, también es clave la colaboración de toda la ciudadanía para evitar que los residuos agraven las inundaciones.

Por eso, se reiteró el llamado a no arrojar basuras, colchones, muebles, electrodomésticos ni escombros a canales, quebradas y alcantarillas.

Fotos: captura de pantalla Alcaldía de Soacha

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