A inicios de julio se registró una invasión en Ciudadela Sucre, el día sexto de ese mes el alcalde y el secretario de gobierno manifestaron que se tenía  el dominio total de la zona, además denunció  la mafia existente en el lugar dedicada a la venta de terrenos ilegales e indicó que las autoridades tomarían cartas en el asunto para evitar repetición de la situación.

Sin embargo, vecinos de la zona, manifiestan que esto realmente no ha sucedido, pues  en menos de cinco días  después del desalojo, aunque en menor proporción, nuevamente toldos y carpas empezaron a radicarse en la zona sin que al momento ninguna autoridad policial, militar o administrativa haya hecho caso a los llamados de los residentes.

No son personas sin hogar, son ladrones y expendedores de droga de algunos sabemos viven en el sector y tienen su casa ya sea propia o en arriendo, pero   han levantado carpas y luego de cometer sus robos van y se esconden ahí. La gente evita pasar cerca.  Por eso ningún líder de la comunidad se atreve a denunciar  o exigir nada”, manifestó un residente del lugar

En ocasiones se ven carros en la zona dejándoles cosas a las personas, los vecinos sospechan que es comida e incluso ‘droga’ para vender, es como si hubiera alguien que  protegiera  a las personas radicadas allí .

“La  delincuencia y la venta de drogas se están apoderando de la montaña y no existe ninguna autoridad competente que haga algo, tenemos miedo, la  delincuencia y la venta de estupefacientes se está incrementando tanto,  el miedo y el terror se apodera del barrio. Los que roban, disparan, apuñalan y matan corren a esa zona oscura y protegida por ellos. Todos lo saben pero nadie hace nada por temor”, expresó un vecino de la zona.

La comunidad resalta que  desde que se fue la base militar del sector, la zona cada vez está más desprotegida, además   están fortaleciendo en fenómeno de fronteras invisibles porque también hay presencia de personas que llegan desde Ciudad Bolívar a dichas carpas.

“El alcalde en sus propuestas dijo que no iba a permitir más construcciones de ninguna clase porque Soacha está sobre poblado pero no está haciendo nada. Aquí están llegando de todo lado a invadir. Y la delincuencia está aprovechando para ubicarse en los huecos y formar así las actividades de nuevas ollas de delincuencia. No hay autoridad, y los delincuentes hacen de las suyas sin reparo a cualquier hora pues se dan cuenta que el abandono de este lugar les da las posibilidades para ocultarse,   no dudo que vuelvan a empezar crímenes más atroces, a causa de las fronteras invisibles. La comunidad pide ayuda a gritos”, indicó otra residente del lugar.

Vecinos del barrio hacen un llamado contundente a las autoridades para evitar que siga creciendo la invasión, pues cada día se instalan más carpas y la delincuencia es quien ejerce el control en la zona. Vías sin pavimentación y las pocas que hay hace más de 20 años no tienen un arreglo, sin embargo, lo que más lamentan es que quienes participan en estan acciones negativas, en su mayoría son generadas por jóvenes que optaron por los caminos delincuenciales porque allí nadie les ofrece mejores oportunidades de vida.

La comunidad se preocupa por el alto consumo de alucinógenos en la población joven carente de oportunidades laborales y académicas.