Con más de 70 años de existencia, la Casona de la Media Torta fue restaurada e intervenida estructuralmente. La obra, que es es entregada por la Alcaldía Mayor de Bogotá a través de la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte, y su Instituto Distrital de Patrimonio, tuvo una inversión de $2.052 millones.


La Alcaldía Mayor de Bogotá, como una muestra de la tarea que en el 2011 cumplirá en relación con la protección de las construcciones históricas de la capital, entrega la Casona de la Media Torta, edificación que no sólo adorna y acompaña este punto de encuentro cultural de Bogotá -ubicado en la calle 18 No. 1-05 Este-, sino que, por su relevancia histórica, y con el fin de disponerla para sus próximos usos, ha sido intervenida y recuperada, con una inversión, entre el contrato de obra y la interventoría de la misma, del orden de los $2.052 millones de pesos.

La Casona, cuya valía histórica radica en el motivo original por el cual se construyó, cuando en la década del 30 se erigió bajo el mandato del entonces alcalde Jorge Eliécer Gaitán para que en ella funcionara la escuela República del Perú -última de una serie de escuelas públicas construidas en la capital-, consta de 5 grandes salones (3 en el primer piso y 2 en el segundo), espacios siempre propicios para el aprendizaje, desde aquel que se dictó en ella en sus primeras épocas, como el de ahora, cuando su interior se destine exclusivamente a las prácticas y ensayos de los grupos de danza del recién creado Instituto de las Artes y otras entidades adscritas a la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte.

Esta edificación, amenazaba con venirse abajo, por las dos particiones que tenía (tanto en el sentido oriente-occidente, que producía un desnivel de 6 cm; como en el sentido sur-norte, a un tercio de la base de la casa, que generaba un desnivel de 3 cm). Para hacer frente a tal riesgo, se usaron pilotes y micropilotes para el reforzamiento estructural de la Casona y, también, se aumentó -en 250 m2 aproximadamente- el área del lote de la misma, permitiendo así la instalación de gaviones (rellenos de piedra y tierra), que contribuirán a la permanencia en pie de la edificación con el paso del tiempo.
Además de la intervención que apuntaba al sostenimiento estructural de la Casona, declarada Bien de Interés Cultural (BIC) del Distrito Capital, en la obra, que tardó diez meses, se hizo foco en la restauración de otros de sus detalles arquitectónicos: se recuperaron los pisos -hechos en madera- de salones y corredores, se restauraron la fachada y la entrada principal del inmueble, se recuperó la cubierta del mismo y en la rehabilitación de su composición se dio prioridad, aboliendo muros y perfeccionando el diseño original de ventanas, a cualidades físicas de la Casona como luz, claridad y calidez. Al igual que se la dotó con 2 baterías de baños con duchas para hombres y mujeres.

De esta manera, la Alcaldía Mayor añade un eslabón más a la cadena misional de proteger, conservar y fortalecer el compendio de valores arquitectónicos y construidos que existe en la capital, edificaciones que bien por sus detalles originales de creación, o ya sea por su simbolismo y trascendencia histórica, ambas cualidades presentes en la Casona de la Media Torta, merecen tener destacado protagonismo en el paisaje urbano de la Bogotá Positiva y sobre todo permanencia en la memoria colectiva de sus habitantes, identidad cuya importancia ha sido divulgada por medio de la campaña «Preservar lo que tienes, es preservar lo que eres».