En algunos sectores de Soacha es común que se hable de estafa y engaño a la hora de comprar terrenos para construir vivienda. Hay cientos de casos que se conocen y las autoridades advierten el cuidado que se debe tener al momento de adquirir un predio, sin embargo los casos se multiplican con frecuencia y las personas siguen siendo estafadas.


invasión-en-Soacha

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Un ejemplo de estafa es el ocurrido en el denominado barrio “La Invasión” en Compartir. Según sus residentes, hace alrededor de 10 años compraron los lotes que hoy reclama el supuesto propietario. Cuentan que en los últimos días han llegado personas que dicen ser los dueños del terreno e insistentemente está pidiendo dichas tierras.

La mayoría de viviendas que conforman el barrio están hechas sin permiso, de ahí heredó el nombre de “invasión”, ya que personas inescrupulosas decidieron vender áreas en un terreno baldío para que las diferentes familias pudieran construir sus viviendas, la mayoría de estrato uno.

Algunas personas han hecho diversas denuncias con las que pretenden defender su vivienda frente al supuesto dueño del lote, quien muchas veces opta por la demolición para dar una solución a la invasión de su terreno.

Vicente Espitia es uno de las habitantes del barrio y propietario de una vivienda. Él explicó el “víacrucis” que ha tenido que pasar desde que llegó al municipio:

“Es un infierno, cuando llegamos dialogamos con una supuesta oficina inmobiliaria ubicada en Paseo Real, barrio aledaño a la “Invasión”, hablamos con el señor Amir Patria y al lado de otras familias decidimos comprar un terreno para construir la casa.

¿Quién es Amir Patria? ¿Qué referencias tenían de él?

Nada, nos lo recomendó una amiga que también había comprado, nos dio los papeles y decidimos cerrar el trato; lo único que nos pidió fue la plata de contado porque según el señor, el lote estaba “barato” y tenía que irse en unos meses, así que no había cuotas ni nada, era un chan con chan

¿Cuánto valió el predio?

Dos millones de pesos, al principio dijo que 2 y medio pero cuando negociamos dijo que 2, meses después llegó la policía a desalojarnos con el verdadero dueño y nos explicaron que habíamos sido estafados.

El drama de esta persona lo vive la mayoría de habitantes, de los cuales un gran porcentaje son campesinos desplazados que llegaron en busca de un mejor bienestar. Los servicios públicos llegaron hasta 2010, sin embargo había viviendas ya establecidas desde 2006; los policías del cuadrante dicen que ellos atienden y vigilan constantemente la zona, pero la falta de pavimentación hace que se demoren en desplazarse para atender las problemáticas.

“La falta de arreglo de las vías y la escases de luminarias en algunas cuadras hacen que el barrio sea peligroso. El retraso y la falta de recursos económicos lo hacen más peligroso, muchas de las familias no tienen con que mantenerse y sus hijos en esta falta de empleo deciden irse por la vía fácil “, dijo el comandante de Policía de Compartir.

Mientras se estudia a fondo el caso para dar una pronta solución, las autoridades han recomendado a las familias no salir después de ciertas horas, y en el caso de las personas que llegan tarde de trabajar, caminar en grupo o pedir al vigilante que los acompañe.

Este medio averiguó a cerca de la “inmobiliaria” que vendió los lotes, pero no hay registro ni información de la empresa; el proceso ya llegó a manos de la Fiscalía, ya que las personas no tienen más dinero para pagar al verdadero propietario.