La falta de iluminación, la ausencia de cultura ciudadana, la indiferencia de la gente y la demora en la ejecución de las obras, han hecho de la vía Paralela un sitio ideal para que los individuos inconscientes arrojen y quemen basura sin ningún tipo de control.


La demora en la entrega de obras de adecuación en la vía Paralela, además de convertirse en un dolor de cabeza para comerciantes y residentes de algunos barrios de la comuna tres, también se ha transformado en un problema de salubridad para los cientos de transeúntes que a diario caminan por la Autopista Sur, ya que algunas personas inescrupulosas sin medir las consecuencias, se atreven a arrojar residuos y basura en plena vía pública.

“Me incomoda tanta demora en esta obra, pero aún más se me hace el colmo que en plena autopista Sur uno tenga que ver estos espectáculos de basura como si en verdad no existiera alguna entidad encargada de establecer un orden. Con razón a Soacha la menosprecian tanto si las calles son una vergüenza”, exclamó iracundo, José Humberto Tascón, transeúnte de la Autopista Sur.

“Como residente de este sector considero que nos tienen olvidados, no solo nos tienen sin luz sino que ahora es el botadero. Hace mas de 3 meses que tienen esa vía en completo deterioro, las motos se desplazan por el sendero peatonal y hasta por la cicloruta para evitar transitar por medio de este botadero con la intención de no dañar su medio de transporte o hasta evitar que sean atracados”, señaló Nubia Prieto, residente de Rincón de Santa Fe.

Hay que recordar que la entrega de La Paralela se retrasó y se hará sólo hasta el 15 de septiembre, el cual es el plazo en el que los ingenieros a cargo de la obra se comprometieron a terminarla. Sin embargo, también se debe mencionar que los problemas de seguridad están a la orden del día y la delincuencia aprovecha algunos tramos de la vía que aún están sin iluminación para atracar a peatones, además el basurero en el que se ha convertido esta importante vía presenta un desagradable aspecto que lógicamente daña la imagen del municipio y da cuenta de su gran desorden ambiental y ciudadano.

“Siento tristeza de ver que la delincuencia y el hampa cogen cada vez más fuerza a pesar de lo que se trate de hacer, en cuanto al tema ambiental sí he notado que cada quien hace lo que le plazca porque no hay multas ni control que se le impongan a los infractores, o si no mire esa avenida como la volvieron porque aquí en una calle en obra cómo va a pasar el carro de la basura”, manifestó Norma Cruz, habitante de la comuna tres.

Mientras esa fecha llega y la confianza de la gente disminuye frente a este tema, será cotidiano ver escombros y desechos por este importante sector de Soacha, el cual junto a La Despensa se constituyen como la puerta de entrada al municipio y refleja el creciente desapego que un pequeño pero significativo número de habitantes tiene por Soacha, al utilizarlo como chut de basura sin que las autoridades ambientales, como es de costumbre, hagan algo al respecto.