No paran los daños al sistema de transporte en Bogotá. Ayer fue pintado un articulado, otro tomado por encapuchados y un SITP resultó con los vidrios rotos. En total 30 buses fueron atacados.  

Dañar y destruir el sistema Transmilenio pareciera ser la consigna de un grupo de personas que se sale de cualquier forma pacífica de protesta. Los llaman de muchas formas: vándalos, desadaptados o hasta delincuentes, pero lo cierto es que se dedican a destruir y dañar buses y estaciones.

Durante las protestas de ayer viernes en Bogotá volvieron a actuar. Sobre la troncal Américas se apoderaron de un bus articulado de Transmilenio, lo tomaron a la fuerza amenazando con armas al conductor, se subieron al techo del bus y aunque fue recuperado, el hecho causó rechazo de la ciudadanía.

Otro hecho se presentó en el barrio Mandalay de la localidad de Kennedy. Encapuchados que se movilizaban en bicicleta cogieron de mural un Transmilenio en este sector del suroccidente de Bogotá, y varios de ellos con aerosoles escriben un mensaje en letras blancas con borde negro, que cubrió gran parte del articulado.  “Hemos insistido en el respeto a la protesta, pero seguimos haciendo un llamado a no vandalizar el sistema porque termina afectando directamente a los usuarios”, comunicó Transmilenio.

En la avenida Américas con carrera 68 también se registró un ataque al sistema.  Un grupo de jóvenes retuvo un bus del SITP, el conductor fue obligado a bajarse del vehículo, mientras estas personas lo manejaron por una corta distancia para luego dejarlo atravesado en la vía. Posteriormente procedieron a vandalizarlo con pinturas y rompieron los vidrios.

Pero no fueron los únicos ataques. Sobre las 7:00 p.m. del viernes, Transmilenio informó que en lo corrido del viernes 28 de mayo en total fueron atacado 30 buses: 15 articulados y 15 zonales.