Por el ascenso de los docentes cobijados con el decreto 1278, Fecode hará una jornada nacional de movilización mañana jueves 6 de noviembre


La junta nacional de la Federación Colombiana de Educadores (Fecode), que sesionó la semana pasada, fue el escenario de un acalorado debate alrededor de la propuesta del gobierno sobre los criterios para ascenso y reubicación de los docentes del decreto 1278. Finalmente, el gremio decidió que realizará una jornada nacional de movilización el 6 de noviembre.

El debate interno se dio en torno al contenido del borrador que recoge la visión del gobierno, acerca de los elementos que consideran esenciales para viabilizar la propuesta transitoria de ascenso para estos maestros.

El Ministerio propone, además de los tres puntos que Fecode había planteado (título, producción académica y experiencia), dos más que levantaron críticas entre los profesores por su carácter neoliberal (idoneidad y mejoramiento de logros institucionales).

Según Fecode, el desacuerdo consiste en si el magisterio debe ceder en al menos un punto como corresponde en una negociación, dando viabilidad al gobierno para que ‘someta’ a los docentes; o si debe permanecer en una posición inamovible, lo cual sería “terco” y podría dar al traste con todo lo adelantado. El caso es que, si se cae la negociación, el Ministerio puede terminar por imponer la evaluación de competencias con otra fórmula, un riesgo que no se pueden permitir.

Al final, la junta aprobó tres puntos: ratificar que los criterios de Fecode se mantienen en firme, es decir, los aprobados en la junta anterior; facultar a la comisión negociadora para que continúe con el proceso de negociación; y adelantar la jornada nacional de apoyo al proceso de negociación.

La unidad del magisterio prevaleció, pues en concreto el objetivo común es que los maestros del 1278 puedan ascender con mayor facilidad y obtener la reubicación salarial que muchos de ellos llevan años aguardando.
Bogotá firma

Por otra parte, en Bogotá, después de largos ocho meses de negociación, con cerca de nueve reuniones entre la junta directiva de la Asociación Distrital de Educadores (ADE) y los negociadores de la Secretaría de Educación Distrital (SED), los puntos neurálgicos como las concesiones, los descuentos, el programa 40 x 40, la tercerización docente y el grado 12 no fueron resueltos.

Según el dirigente sindical Carlos E. Gaviria, “La ‘alcaldía humana’ no fue capaz de asumir el reto de defender lo público. Petro y el secretario de Educación, Oscar Sánchez, no son coherentes con el trillado eslogan de defender lo público cuando prorrogan contratos de concesiones escolares en un franco detrimento patrimonial para la ciudad, tal como lo denunciaba William Agudelo, presidente de la ADE, en la audiencia pública en el Congreso de la República ante la representante de la Contraloría General”.

Los maestros bogotanos también denuncian la política de la tercerización a través de programas contratados con entes externos, que violentan la autonomía y desarrollos de los proyectos educativos institucionales en cada colegio y precarizan las condiciones de los docentes.

En la negociación se alcanzaron algunos puntos importantes en política educativa como la ampliación de planta de personal, la modificación de parámetros con recursos propios en algunos casos prioritarios, la aclaración explícita de jornada laboral, los periodos de clases, el cumplimiento en pagos de cesantías y pensiones, la formación de docentes y directivos docentes, la evaluación de desempeño, la disminución de la educación contratada, la implementación de los tres grados de preescolar y la educación para jóvenes y adultos, entre otros.

Sobre el régimen de ascenso y reubicación, motivo de la movilización del 6 de noviembre, William Agudelo Sedano, presidente de la ADE, afirmó: “El rechazo total a la propuesta presentada por el gobierno nacional porque no representa para nada las expectativas de los educadores. También hemos venido planteando la necesidad de que se reformulen los criterios que se plantearon en la negociación”.

Añadió que “se requiere que miremos el papel de los consejos académicos en los ascensos y reubicaciones”. El tiempo de servicio debe ser el que da la Secretaría de Educación y la experiencia, mas no se le incluyan “aditivos”.

Así mismo, “reconocer los acumulados de los docentes que ingresaron en el 2009 y que cumplen los requisitos para efecto retroactivo. También los títulos acreditados, la experiencia, la producción académica posterior al grado 3D deben significar un incremento salarial sobre su último sueldo. No puede dejarse en manos del consejo académico la evaluación de ensayo. Se ratifica que esto debe ser unido al presupuesto, porque debe haber disponibilidad presupuestal que garantice los ascensos y reubicaciones”.

Fuente: Semanariovoz.com