Desmoralizados se encuentran los habitantes de este pequeño barrio de la comuna dos debido al incumplimiento de compromisos por parte de las autoridades y de la administración municipal en aspectos de seguridad, arreglo de vías y el dragado del río Soacha, más si se tiene en cuenta que está ubicado a escasas dos cuadras del parque y es uno de los más antiguos de la ciudad.


En repetidas ocasiones las autoridades se han comprometido a apoyar a la comunidad en la conformación de los frentes de seguridad, la instalación de una alarma comunitaria que en primera instancia se había aprobado, y en incluir las vías en el plan de recuperación y reparcheo.

“Cuando yo como presidente le dije a la gente que estuviéramos unidos por que la administración nos iba a ayudar en la instalación de la alarma, pues la gente se animó y se preparó, pero vea que estaban todos listos y nunca llegaron, así nos dejaron. Hace poco hablé con el Secretario de Gobierno y me dijo que le tuviera paciencia hasta agosto, que nos iba a tener en cuenta, esperar a ver si nos cumple”, explicó Duván Preciado, presidente de la JAC de La Fragua.

Otro de los problemas que han enfrentado los vecinos del sector es el de las inundaciones a las que se ven expuestos cada vez que llueve, así sea de manera leve, todo por cuenta de un tubo que comunica al Rio Soacha con el sistema de alcantarillado del barrio. Al llover el agua se devuelve por sumideros y alcantarillas e inunda especialmente la cuadra de la diagonal 6.

“Usted ve y se pregunta, ¿Pero por qué se está inundando el barrio? Si no se desbordó el río, sucede que no hay dragado, la administración nos dice que eduquemos a la gente para no arrojar las basuras al río; si usted se da cuenta en el cauce no hay llantas, no hay mucha basura, nosotros hicimos una campaña junto a otros tres barrios para que no botaran basura y el río estuviera limpio. La gente hizo lo que tenía que hacer y la administración y la Car no cumplieron en nada”, agregó el líder comunal.

Uno de los habitantes afectados con este problema es el señor Walter Amorocho, quien reside sobre la diagonal sexta y ha visto como el agua ha dañado sus enseres en diferentes temporadas de invierno, en las cuales se hizo un censo para establecer qué daños hubo: “Aquí se hizo el censo, se miraron cuantos daños se presentaron, pero los recursos no se vieron; el problema siguió porque se limitan a enviar colchonetas, pero qué saco yo con eso si no me están arreglando el problema de raíz”, agregó el ciudadano.

Sumado a este problema, y al igual que en muchas comunidades, el consumo de drogas es el acto cotidiano de jóvenes que llegan de otros barrios, y al ver la facilidad de esquivar los controles policiales, deciden utilizar sustancias extrañas para su satisfacción personal. El líder comunal manifiesto que se han pasado cartas, se ha hablado con la Secretaría de Gobierno, pero aseguró que el ánimo entre los vecinos es escaso, dado que les responden con evasivas.

“Aquí se evidencia mucha delincuencia, el consumo de drogas se aumentó, son jóvenes entre los 15 y 18 años que no estudian, no se sabe los papitos qué están pensando para que sus hijos anden en esas, es una situación que lo pone a uno a pensar, la presencia de la policía es poca, con el consumo de drogas origina muchas cosas, por ejemplo la delincuencia, y así la convivencia con los vecinos se complica”, dijo Lizeth Ramos, habitante de la zona afectada.

Para concluir, la comunidad espera una pronta respuesta de la administración con el tema de las vías, ya que el estado en el que se encuentran, “da vergüenza”, según lo expresado por los mismos residentes: “Yo me debería sentir orgulloso de vivir aquí, pero desafortunadamente a mí me da pena llegar al barrio y encontrarme con unas vías en tan pésimo estado. Si uno maneja, debe preparar bien el carrito para esquivar o meterlo en la menor cantidad de huecos posible”, declaró Jairo Rozo, habitante de la Fragua.