Javier Castillo, mayor retirado del Ejército Nacional de Colombia, es un habitante del barrio la Despensa de la comuna 3 de Soacha, y quien ha impulsado los frentes de seguridad ante la negativa de la Alcaldía Municipal de instalar las cámaras solicitadas. Asegura que se han venido haciendo investigaciones y denuncias en cuanto a la labor de la administración en este cuatrienio en uno de los barrios más grandes de la ciudad.

Javier se ha configurado como un vocero de la comunidad en temas de seguridad, salubridad y bienestar; él tiene una denuncia contra la Alcaldía Municipal, específicamente hacia las secretarías de Planeación y Movilidad. En primera instancia por un predio en el que está inmerso el parque el Triángulo, que según la comunidad desde hace 20 años no se ha pavimentado, y cuando eso pasó fueron obras de acción integral del  Ejército Nacional, por ello hasta la fecha se encuentra en un estado de abandono porque se convirtió en un basurero. Además cuando el actual alcalde hizo su campaña, prometió el arreglo de las zonas verdes y comunes, pero eso no pasó.

 “En 2018  fuimos a visitar al alcalde Eleázar González,  pero no lo encontramos. Nos atendió el secretario de gobierno, pero no nos dio solución con lo del parque el Triángulo; luego  buscamos en la Secretaría de Planeación al  ingeniero Alexander Pira, miramos el certificado de nomenclatura y estratificación, pero  aparece que el predio de la calle 53 A con carrera 8 A pertenece al municipio de Soacha con su debida cédula Catastral. Ya con ello hicimos la aclaración y gestionamos  para que nos dieran recursos pero eso no pasó, la JAC por su parte ya había hecho los respectivos derechos de petición a la dirección del IMRDS con Raúl Pico; ellos hicieron  una visita pero solo quedó en el papel. Entonces cada oficina se pasaba  la pelota diciendo que no habían recursos”, dijo Javier Castillo.

Sin reductores de velocidad se encuentran las vías de La Despensa

El residente  menciona que la administración quedó sin recursos, sin suplir las necesidades de la comunidad. Por ello se instauró una acción popular ante el Tribunal Superior Administrativo de Cundinamarca; se argumentó el hecho y fue firmado por los residentes del espacio recreo deportivo. “Por eso nosotros hicimos la inversión y compramos un parque infantil, unas canchas y plantas, e instauramos quejas ante la inspección de policía por invasión al espacio público  porque hay talleres clandestinos que no tienen concretas las normas y causan daño al medio ambiente”, afirmó.

Además, la persona que denuncia habla de la solicitud de reductores de velocidad por  afectaciones los días domingos y festivos, por los vehículos que no respetan una vía doble  que pasa por la iglesia cristiana Maranata de la Despensa, que luego coge en contravía, lo que ocasiona un caos vehicular y se presentan accidentes. “Se le dirigió el problema al secretario de movilidad, no se le estaba pidiendo señalizaciones verticales sino reductores de velocidad, y la respuesta fue que la Cra. 9A no era una vía principal”, añadió Castillo.

Periodismo Público le preguntó al director del IMRDS, Raúl Pico,   qué paso con la petición de los ciudadanos sobre el arreglo del parque El Triángulo. “Es importante saber el contexto de los parques en Soacha, hoy se tienen 240 espacios que se encuentran en bajo, medio y alto estado de abandono, pero aun así el recurso para pagar profesores, contratistas, eventos y el apoyo al deportista, no alcanza  para  intervenir todos los escenarios; en esta administración se han logrado intervenir 45  lugares deportivos. Además cuando las JAC piden arreglo de parques, se hace un diagnóstico para ver si eventualmente se pueden hacer convenios con el departamento o la nación, y no necesariamente si hacemos la visita  significa que se arreglarán, es para tener el diagnóstico y la base de datos”, contextualizó.

Lo anterior significa que el parque El Triángulo no se ha podido arreglar por falta de recursos. Sin embargo,  el denunciante dice que es importante ver que el abandono es de hace años, y que el beneficio es para los  niños que viven en la zona porque no se cuenta  ni siquiera con un columpio.  “Seguimos intentando por todos los medios dar a conocer  estas  denuncias para que tomen cartas en el asunto y que después de 20 años nos ayuden con el equipamiento y la pavimentación que  necesitamos», finalizó Castillo.