La comunidad de este barrio de la comuna seis solicita de manera urgente un reconocimiento oficial por parte del Administración Municipal, ya que sin ello se dejan de realizar mejoras y otorgar servicios básicos para el mejoramiento de las condiciones de vida de los residentes de este sector de la ciudad.


Desde 1997 aproximadamente, cuando se creó el barrio Panorama, los habitantes han luchado a través de sus propios esfuerzos por traer bienestar a su comunidad, sin embargo, estos esfuerzos no se han visto acompañados de la gestión de la administración municipal, razón por la que solicitan un mayor compromiso de las entidades gubernamentales para la legalización de la zona.

Uno de los principales problemas, y al igual que en muchos otros barrios que se encuentran en la periferia del municipio, es la falta de un sistema de alcantarillado que supla de manera efectiva el drenaje de aguas residuales y lluvias.
Afortunadamente no ha sucedido ninguna emergencia ambiental referente a este tipo de agua, pero según sus pobladores, no hay que esperar a que suceda algo para que se actúe por parte de los entes encargados.

“La falta de la legalización ha frenado muchas ayudas, siempre nos dicen que por estar en alto riesgo no nos legalizan el barrio, pero hace poco quitaron lo de alto riesgo y nos dijeron que solo dos predios todavía estaban así, tenemos cita en el transcurso de la semana con el Secretario de Planeación, aunque siempre hay un pero para todo trámite, ojalá esta vez se pueda solucionar algo”, indicó Pastora Ruiz, presidenta de la JAC de Panorama.

“Nos dicen que por el barranco nuestras casas están en invasión, pero tampoco nos dan alternativas, el servicio de agua y alcantarillado es de regular para abajo, exigimos una solución”, agregó Miguel Gómez, dignatario de la JAC.

La inseguridad también está afectando de manera notable a los residentes de este barrio, incluso hay quienes señalan que el transporte para llegar al sector es escaso, lo máximo hasta donde llega un bus es hasta el Ricaurte, desde ahí hay que caminar aproximadamente durante 10 minutos cuesta arriba, tiempo en el que delincuentes esperan a sus víctimas y cometen sus atracos. De igual manera sucede durante horas de la mañana, cuando las personas bajan hasta la Avenida 30 o hasta San Mateo.

“Hay mucha gente que no tiene para pagar lo que cobra un carrito desde la autopista hasta aquí, que son $6.000, entonces tiene que venirse a pie, y es cuando algunos salen con cuchillo a atracar, no se sabe qué sale más caro, si venirse uno caminando o pagar todos los días”, expresó Gloria Alarcón, habitante del barrio, quien en ocasiones ha tenido que verse en la necesidad de realizar el trayecto mencionado a pie.

Por último, la comunidad también destaca la labor hecha por la junta, en la que desde mediados del año pasado se han logrado conseguir algunos recursos para la construcción de una cancha de microfútbol, siendo este el único espacio con el que se cuenta para el esparcimiento y la recreación. La misión consiste ahora en gestionar ante Sociluz, lámparas que brinden iluminación durante las horas de la noche, y así evitar que este lugar se convierta en sitio de reunión de expendedores y consumidores de droga.

“Estamos gestionando lo de la luz, pero también conseguimos las rejas para instalarlas en estos días, porque la junta pasada colaboró con lo de la cancha, ahora estamos proyectando el salón comunal para el barrio, esperamos dejarlo listo para cuando se acabe el período de esta junta”, agregó Gómez.

“Aquí realizamos actividades para el bien de la comunidad, ahorita estamos recogiendo material reciclable para venderlo, reunir el dinero y comprar los regalos de diciembre para los niños”, sostuvo la presidenta de la JAC, quien reconoció que es esta una forma de estimular a los menores para que tengan conciencia ambiental, ya que ellos mismos han llevado distintos objetos para su reciclaje.