En el municipio de Sibaté se reconoce el valor y la vinculación de las mujeres para su desarrollo ambiental. Espacios como el día de la Mujer Rural, son escenarios donde se resalta el valor, trabajo, liderazgo y emprendimiento de las mujeres en esta zona de la vereda Bradamonte.


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Más de 50 mujeres de todas las edades en la zona rural de la vereda Bradamonte, municipio de Sibaté, hacen parte del reconocimiento a la Mujer Rural, donde entidades como Coldeportes Sibaté, la Administración Municipal y la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca – CAR, las vinculan a procesos técnicos y sociales con resultados en materia ambiental.

El objetivo de estas jornadas consiste en mantener y propiciar espacios de diálogo con la comunidad campesina, no solo para recordarles la importancia de respetar los recursos naturales, sino como un ejercicio de pedagogía donde se trata de resaltar la relevancia de los permisos y de tener los trámites con la Autoridad Ambiental al día. Este llamado también refuerza el trabajo a través de la entrega de 10 kits de herramientas pedagógicas, camisetas con mensajes ambientales y botellas reutilizables para el agua, entregadas con por la Corporación, con lo cual, se logra que la comunidad multiplique estas estrategias de educación ambiental con su comunidad.

Uno de funcionarios del área social de la Dirección Regional de Soacha y Sibaté, que acompaña distintas jornadas para las mujeres en Sibaté, señala acerca de estos espacios: “En el municipio se han capacitado a mujeres de todas las edades en el uso y liderazgo de herramientas pedagógicas llevadas por la CAR para sus comunidades; algunas de ellas tienen que ver con la legalidad ambiental, metodología WET, ahorro y uso eficiente del agua y de energía. Sin dejar de lado el valor que tienen estos componentes ambientales en el desarrollo de la economía, cuidado y aprovechamiento de recursos en su municipio”.

El trabajo de estas mujeres en sus comunidades, mediante la implementación de la educación ambiental, ayuda a solucionar problemáticas identificadas en diferentes escenarios de Sibaté como: el desconocimiento de los trámites para cumplir con los requisitos requeridos por la Autoridad Ambiental, la falta de legalización de las concesiones de agua, la carencia del certificados sanitarios, la ausencia de Programas de Uso Eficiente y Ahorro del Agua- PUEAA, la ocupación de zonas rondas en ríos y quebradas, entre otras problemáticas que la CAR vigila y controla.

Es importante mencionar que la Organización de las Naciones Unidas (ONU), históricamente destaca que las mujeres rurales dependen de los recursos naturales y la agricultura para subsistir, y que, en países en desarrollo, las mujeres rurales suponen aproximadamente el 43 por ciento de la mano de obra agrícola que ellas procesan, producen y preparan para gran parte de los alimentos disponibles.

En el caso de Sibaté y de esta jornada de encuentro que revindica la labor de estas mujeres, la CAR, con su equipo social, promueve a través de la educación ambiental, no solo el valor económico y desarrollo con el que cuenta Sibaté gracias a sus mujeres, sino que también abre espacios para que ellas logren convertirse en multiplicadoras de las buenas acciones con el medio ambiente.