La expedición de un acto administrativo por parte de la Car en donde se autoriza reabrir la mina Caracolí en la Vereda San Jorge, generó una tensa situación entre la autoridad ambiental y el municipio. Lo grave del caso es que en 2013 la mina fue cerrada por la Secretaría de Planeación por no cumplir los requisitos para su explotación, además está ubicada por encima de los 3.000 metros sobre el nivel del mar.


Esta semana se supo que la Car expidió un acto administrativo que autoriza reabrir la mina, teniendo en cuenta que el terreno tiene nuevos propietarios y que éstos cumplen los requisitos para su explotación. Sin embargo, para el secretario de planeación del municipio, Orlando Ramírez, el hecho de estar ubicada por encima de los 3.000 msnm, es suficiente argumento para cerrarla.

“En 2012 los propietarios nos hacen llegar los títulos de la mina y el plan de manejo ambiental aprobado por la Car. Nos pronunciamos ante la Corporación Autónoma Regional para que nos explicara cómo había aprobado este plan a la mina Caracolí, que aunque tuviera título minero por parte del servicio geológico y de Ingeominas, no contaba con los requerimientos respecto a la altura”, aseguró el secretario.

Para Ramírez, no tiene sentido que Soacha cuente con una zona minera y después de un gran espacio productivo se otorgue de nuevo licencias de explotación.

“La mina estuvo cerrada desde el año 2013, pero el lunes pasado nos enteramos que nuevamente la Car autorizó su apertura. Nosotros vemos con extrañeza esa decisión debido a los argumentos que hemos manifestado, por lo tanto rechazamos tácitamente que esa mina se explote y se ubique allá. Sí aceptamos que se haga un proceso de recuperación paisajístico, un proceso de restauración de las zonas degradadas por la minería y que nuevamente deben reconformarse, pero no aceptamos la explotación de la mina como una zona económica de minería en Soacha”, agregó el funcionario.

El secretario de planeación dijo que el municipio ya se pronunció ante la Procuraduría ambiental y el Ministerio del Medio Ambiente, para que tengan conocimiento de estas actuaciones que está haciendo la autoridad ambiental en Soacha y que sean ellos los que tomen una decisión si es procedente abrirla o no.

Aunque el secretario reconoció que aún no tiene en sus manos el acto administrativo de la Car, aseguró que va a revisar muy detalladamente el proceso y a pedir asesoría del Ministerio de Ambiente debido a que la Dirección Bioambiental no cuenta con personal experto en la materia.

Ramírez recalcó que el municipio demandará a la Car si es necesario, aunque dijo que esperará el pronunciamiento de la Procuraduría ambiental y del Ministerio.
“No descartamos una demanda, aunque sería la última opción para proteger el medio ambiente y especialmente a estas familias que viven en el sector rural”, puntualizó.

Finalmente el funcionario aseguró sentirse extrañado con la decisión de la Car por el trabajo conjunto que se ha venido realizando con el municipio en temas como la protección de humedales, los dragados de los ríos, las disposiciones de materiales y la vigilancia y control a los proyectos urbanísticos.