Alejandro Morales se encontraba en coma inducido luego de recibir un disparo en la cabeza el pasado 18 de diciembre, aparentemente de parte de un policía.

El joven de 16 años quedó en estado crítico tras recibir una bala en su cráneo en medio de operativos contra el transporte informal en el barrio El Codito.

Alejandro estaba entre la vida y la muerte tras los enfrentamientos entre la Policía y transportadores ilegales en dicho barrio de la localidad de Usaquén.

La investigación avanza, pero testigos del hecho indican que al parecer fue un Policía el que le disparó al menor en medio de la violenta persecución.

La edil Lina García, de la localidad de Usaquén, lamentó los hechos y los calificó como un evidente abuso de autoridad.

El operativo de tránsito contra el transporte informal de la localidad de Usaquén terminó en caos, y al final resultaron seis personas heridas, entre ellas Alejandro, otro civil que también recibió un impacto por arma de fuego, y cuatro policías.

La ciudadanía pidió a la Fiscalía iniciar una investigación para esclarecer los hechos.