El gobernador electo, Nicolás García Bustos, volvió a hablar de la problemática que enfrenta el municipio y dijo que Soacha debe ser causa nacional. Reiteró que trabajará  para que el intercambiador vial en Bosa sea una realidad, en fases II y III de Transmilenio para que se terminen  en los tiempos previstos y en conectar este sistema por la Ciudad de Cali con Ciudad Verde, entre otros.

¿Qué prioridades tendrá como gobernador de Cundinamarca?

El territorio de Cundinamarca es en un 95 por ciento rural, por lo que la primera prioridad es generar mayores ingresos para los campesinos del departamento, eliminando la intermediación para que le paguen al campesino lo que se merece. La idea es trabajar de manera articulada con la Alcaldía de Bogotá y con la Agencia Comercial de Cundinamarca, con el fin de acercar a los compradores y disminuir la intermediación.

En cuanto a los temas urbanos, es fundamental avanzar con la adjudicación y el inicio de la obra del Regiotram de occidente, así como terminar los estudios y diseños del Tren del Norte, financiándolo de la mano con Bogotá y Zipaquirá. Se construirán las fases 2 y 3 de Transmilenio a Soacha, las cuales quedan adjudicadas en 20 días, y se buscará poner en marcha la fase 4, para conectar la Ciudad de Cali con Ciudad Verde, en Soacha, y beneficiaría a 200.000 habitantes. También urge ampliar la Calle 13, lo cual ya se habló con la alcaldesa y está de acuerdo en que debe hacerse, y crear un vía paralela a la 13, que conecte con las Américas. También se materializará el intercambiador de Bosa para aliviar en 45 minutos el trancón de Soacha, y se buscará un mecanismo para descongestionar la vía a La Calera.

¿En qué proyectos impulsados por Jorge Emilio Rey habrá continuidad?

Es fundamental seguir con el trabajo en conjunto con las juntas de acción comunal. El de Rey fue un gobierno que invirtió en acueductos veredales e impulsó la nueva red hospitalaria. Zipaquirá abrirá sus puertas en diciembre como hospital de alta complejidad, y nuestro compromiso es crear otro hospital similar en Girardot o Fusagasugá.

Por otra parte, continuaremos con el Fondo de Educación Superior, el cual le da beca a estudiantes de Cundinamarca, al igual que con el Fondo de Emprendimiento, aumentando sus recursos para tener más jóvenes creando sus propios negocios. Continuaremos con las megaobras que están adjudicadas, Regiotram de occidente y las fases II y III de Transmilenio en Soacha. Queremos seguir siendo un ejemplo de construir sobre lo construido, lo cual no se ve mucho en el país. También queremos mantener al departamento como el primero en cifras de saneamiento básico y acueductos veredales.

La Universidad de Cundinamarca lleva varios años enfrentando escándalos de corrupción. ¿Cómo piensa enfrentar esta situación?

Se debe acreditar la Universidad, dándole los recursos necesarios para que sea competitiva. Los directivos de la Universidad deben firmar unos acuerdos en materia de transparencia en el manejo de los recursos públicos. Existe la voluntad de asignarle recursos para becas y convenios, programas y acreditaciones.

¿Cuáles son sus planes en materia de ordenamiento?

Con la alcaldesa compartimos la visión de fijar reglas para crecer de manera ordenada. Bogotá necesita suelo, y Cundinamarca agua, así que tenemos que articular ese crecimiento. En vivienda, movilidad, agua, ambiente y seguridad debemos funcionar como región metropolitana. Se debe constituir una autoridad de servicios públicos en la región metropolitana. Debemos ponernos de acuerdo en el modelo. No podemos evitar que los municipios crezcan, pero sí debemos evitar que lo hagan mal.

¿Qué sectores hacen parte de dicha región metropolitana?

Abarca a Bogotá y otros 23 municipios. Hay un punto que a la alcaldesa le ha gustado, y es pensar en Bogotá y Cundinamarca como una unidad. Cundinamarca le da el 75 por ciento de los alimentos a Bogotá, así que el departamento necesita que la ciudad ofrezca un pago justo para los campesinos, eliminando la intermediación y gestionando con los grandes compradores de la ciudad para que le compren a los pequeños productores de Cundinamarca.

¿Qué espera conseguir en materia ambiental?

El modelo de ciudad región tiene que fortalecernos en el ámbito ambiental. Está la meta de reforestar con la siembra de un millón de árboles. También queremos continuar las obras de las PTAR, que nos permiten la mayor descontaminación del río Bogotá, de la mano del apoyo de los municipios en el pago de servicios ambientales. Necesitamos evolucionar en medios alternativos de transporte con tecnologías limpias, como es el caso del Regiotram de occidente, que será eléctrico, y trabajar siempre de la mano con quien sea el próximo director de la CAR.

¿Qué habló con Claudia López  sobre los cuellos de botella a la salida de Bogotá?

Los bogotanos eligieron una propuesta que quiere unir a la ciudad con el departamento a partir de trenes y vías nuevas. A Peñalosa no le interesaba el Tren del Norte ni el Regiotram. Cuando no hay acuerdo, es difícil que fluyan los proyectos. Ella está de acuerdo con estos medios de transporte alternativos, y eso nos permite articular un trabajo en equipo.

¿Qué hacer con Soacha?

Con todos los municipios conurbados con Bogotá, como Chía y Mosquera, pasa algo similar que el caso de Soacha. En lo particular, la seguridad es uno de los puntos a tratar en Soacha. Por ejemplo, toda la droga que ingresa a Bogotá lo hace desde algún municipio de Cundinamarca. Hay que trabajar en operativos conjuntos para que los delincuentes no queden libres a las dos horas. Tendremos que desmantelar las bandas y judicializar, tener la Fiscalía 24 horas y tener un protocolo contra las nuevas modalidades para delinquir. Todo lo que pasa en Bogotá replica en su entorno, así que la solución debe ser coordinada. Para Soacha necesitamos recursos que la gobernación y la alcaldía no tienen, por lo que necesitamos apoyo del gobierno nacional.

Entrevista tomada de Semana.com