La pandemia no fue obstáculo para realizar la tradicional Novena de Aguinaldos en los barrios de Soacha, aunque con un toque distinto.

El distanciamiento social, el uso de gel y tapabocas, y hasta novenas ambientales marcaron la diferencia.

Precisamente, la empresa Urbaser Soacha decidió cambiar un poco su concepto y debido al proceso de transformación que ha venido experimentando, desarrolló una cartilla de novenas ambientales. 

Esta iniciativa le permitió a la empresa trabajar  de la mano de líderes comunitarios, como el caso de Sandra Morales de Santa Ana; justamente este fue uno de los 19 barrios escogidos para llevar a cabo las actividades.

Las novenas se realizaron del 16 al 21 de diciembre. Se desarrollaron 4 por día en 19 barrios de todas las comunas, incluyendo el corregimiento 2 del municipio de Soacha.

La Fundación Pide Vida fue otra de las organizaciones que estuvo bastante activa durante las fiestas decembrinas, recolectando obsequios para los niños y niñas de estos sectores.

El ideal principal de las novenas ambientales fue promover en la población infantil, los objetivos de desarrollo sostenible.

Cada oración fue adecuada para explicarle a las personas el compromiso que deben tener para cuidar el planeta y preservar los recursos naturales.

Tanto la empresa Urbaser como la Fundación Pide Vida y los gestores sociales del barrio Quintas de Santa Ana, buscaron otorgar diferentes espacios de entretenimiento y aprendizaje para toda la comunidad.

Así mismo, el Liceo Los Héroes, patrulleros y habitantes del municipio, hicieron sus debidas donaciones de regalos, que fueron recolectados por estas instituciones y entregados a los niños que participaron activamente en las novenas tradicionales de aguinaldos y las novenas ambientales.

Fueron cerca de 1.000 niños los que se vieron beneficiados con todas estas iniciativas, tanto de las actividades de integración como de los obsequios otorgados.

Es importante destacar el buen comportamiento de la comunidad para acatar las medidas de bioseguridad y distanciamiento social.  

Por Cristhian Cañón