Jóvenes y niños de este barrio se están viendo involucrados en peleas callejeras que terminan con varios lesionados. La comunidad denuncia que el problema va en crecimiento y que está acompañado del consumo de drogas debido a que algunos delincuentes esperan a los estudiantes en las afueras de las instituciones educativas para inducirlos a esta actividad.


Según los habitantes del barrio El Porvenir, desde hace varias semanas algunos alumnos de colegios cercanos se han visto inmiscuidos en peleas callejeras que se originan en citas que ellos mismos se colocan en sitios predestinados.

“La semana pasada volvió y se presentó una pelea entre dos niñas, y una señora que intentó separarlas salió perjudicada porque los niños del Porvenir fueron supremamente groseros con ella; queremos que llegue el Alcalde, la secretaría de Educación y la Policía de infancia y adolescencia para que nos colaboren con esta situación que se está presentando en el barrio”, manifestó un habitante del sector.

“El jueves hubo una pelea por los callejones del barrio, son niños y hasta las señoritas las que se ponen cita sin importar quién esté por ahí, no respetan a nadie y si sigue todo así, no faltará el que salga apuñaleado”, afirmó otro residente que se encuentra molesto por la repetida situación, añadiendo además que no sólo son los estudiantes del Porvenir, sino que alumnos de instituciones educativas de otros barrios son los que también provocan estos incidentes.

Por otra parte, los habitantes denuncian que además existen sitios que jóvenes drogadictos frecuentan para ejercer el consumo de sustancias psicoactivas, sin que exista control por parte de las autoridades y sin que nadie se atreva a frenar esta problemática por miedo a posibles represalias, por lo que la situación se vuelve insostenible. Un comerciante del sector manifestó que existen expendios de droga, y que incluso, personas de la tercera edad son las que participan en estos actos delictivos deambulando y traficando hasta altas horas de la noche sin que la policía aparezca ni dé señas de su presencia: “La policía no se acerca por acá, por ahí pasa uno o dos motorizados, pero son muy poquitos para cuando llega toda una pandilla a atracar. Aquí le roban hasta el cabello a la gente, un tipo con unas tijeras la otra vez le intentó cortar el cabello a una muchacha”, indicó el hombre.

“Hay muchachos que esperan a los estudiantes de los grados más bajos como sexto y séptimo con el fin de darles droga para que vendan y consuman; se llama a la policía pero vienen cuando ya se han ido, uno entiende que no hay muchos agentes pero es la única institución a quien se puede acudir cuando pasa todo esto”, exclamó un vecino del lugar.

Los residentes del sector le proponen a la Policía la instalación de una cámara de seguridad en un poste ubicado frente al colegio Las Villas- sede El Porvenir, ya que según ellos, al finalizar la jornada académica hay “jíbaros” que esperan a los estudiantes a la salida del plantel con el fin de ofrecerles estupefacientes de manera gratuita, para que cuando empiecen a volverse adictos, puedan empezar a cobrarles por cada dosis que deseen consumir.