Durante su segunda jornada en territorio británico, después de recibir el premio «Liderazgo Climático y Ciudad», otorgado por el grupo C40 y la empresa Siemens, el Alcalde Mayor de Bogotá, Gustavo Petro Urrego, realizó un recorrido por el Metro de Londres con el fin de conocer su funcionamiento y su integración a los otros modos de transporte para aplicar las mejores experiencias de estos al sistema de transporte de Bogotá.


«Hemos mirado cómo el desarrollo del sistema de buses en Londres es similar al de Bogotá, vamos por las mismas sendas, transformación y saltos tecnológicos de cara a que se emitan menos gases en el conjunto de buses de la ciudad, en esa medida ha sido importante el cambio de motores, el uso de catalizadores, la transformación tecnológica saltando de Euro II a Euro V, y de allí a buses con electricidad o híbridos», dijo Petro.

El alcalde bogotano sostuvo que TransMilenio inició con tecnología Euro II y recientemente saltó a Euro IV y Euro V. «El cambio hacia buses híbridos y electricidad es un gran salto en el transporte de Bogotá, muy similar al que se está ensayando en la ciudad de Londres».

El Alcalde Mayor manifestó que, en el Sistema Integrado de Transporte Público (SITP), se está implementando un sistema único de recaudo, que se asimila al mismo sistema de operación de tarjetas de Londres.

«Aquí estamos mirando la forma de financiar el sistema de transporte, en Londres hay un sistema de subsidio al pasajero que no existe en Bogotá y que es fundamental si queremos que más gente se suba al bus, y que es fundamental si queremos que exista menos congestión. Cerca de un 20% al 30 % de la tarifa en Londres está subsidiada por el Estado, en Bogotá es del 0 %, y una de las políticas fundamentales de mi administración es crear esos subsidios al pasajero para que podamos lograr mayor demanda», dijo Petro

Al Mandatario le llamó la atención el sistema de estaciones abiertas londinense. «Esto implica un control diferente, con inspectores que se suben a los buses para evitar la evasión, ese sistema de estaciones abiertas no existe en Bogotá, lo que existe es un sistema similar a una cárcel, a la jaula, que produce un efecto de incomodidad en el pasajero muy grande. Nos gustaría convertir esas estaciones en abiertas, mucho más humanas. Son elementos que me parecen interesantes para integrar las experiencias internacionales a Bogotá.

Finalmente el alcalde Petro destacó el funcionamiento y eficiencia del metro de la capital inglesa.

«Este metro tiene 150 años es el primero del mundo, por aquí comenzó la idea de meterse debajo de tierra y poner rieles, mientras que Bogotá lleva pensando hacerlo hace 50 años. ¿Por qué Inglaterra pudo desarrollar sus metros y Bogotá no? Es un problema político que tenía que ver con el predominio de intereses de importadores de buses, un alcalde, Fernando Mazuera, fue el principal importador de buses y fue precisamente él quien acabó con los tranvías, es decir el interés particular por encima del interés general. A partir de allí y durante 50 años esa idea ha predominado y han impedido que Bogotá pase a sistemas eléctricos, se libere del petróleo, y pase a los rieles como un modo de transporte masivo. Todavía hay personas que siguen diciendo que Bogotá no necesita metro», puntualizó Petro.

El alcalde bogotano fue invitado por las autoridades londinenses a actuar como copiloto de uno de los más modernos trenes de la capital inglesa.