Ni la Gobernación ni sus entidades descentralizadas podrán comprar o utilizar plásticos de un solo uso. Además, se debe optimizar el papel y apoyar la reforestación.

Tras recibir la firma del gobernador Nicolás García el pasado 18 de mayo, entró en vigencia la Ordenanza No. 047 de 2021, “por la cual se adoptan medidas para mitigar los efectos del cambio climático desde la Gobernación de Cundinamarca, sus entidades descentralizadas, adscritas o vinculadas, la Asamblea departamental y la Contraloría de Cundinamarca, y se dictan otras disposiciones”.

 La propuesta, iniciativa del diputado Julián Sánchez Perico, llega a ser Ordenanza luego de 3 intensos debates en la Asamblea de Cundinamarca, en donde recibió apoyo unánime y el voto positivo de los 16 miembros de la duma departamental.

La iniciativa no podría ser más oportuna. Nadie discute hoy los devastadores efectos del cambio climático en el mundo y por ello en Cundinamarca, hogar del páramo más grande del planeta, deben implementarse estrategias que permitan preservar la vida y mitigar los efectos de este fenómeno.

En concreto, se prohibió a la Gobernación de Cundinamarca, así como a sus entidades descentralizadas, la compra y uso de los denominados plásticos de un solo uso, que se han identificado como los principales contaminantes de las fuentes de agua del Departamento, pues como en el caso de las bolsas y botellas plásticas se utilizan apenas unos minutos y luego de ser desechadas tardan hasta 150 años en descomponerse. También se incluye en esta categoría los vasos plásticos o de poliestireno expandido (conocido como ICOPOR), así como los mezcladores, platos, bandejas, entre otros elementos contaminantes.

Además de lo anterior, a partir de la expedición de la Ordenanza, todas las entidades del Departamento deben optimizar el consumo de papel, utilizándolo por ambas caras. Con esto se espera reducir al menos en una tercera parte el consumo de este importante material que, sólo en el caso del sector central de la Gobernación, llega a ser del orden de 9.000.000 de hojas por año.

Finalmente, la Ordenanza incluyó una novedosa apuesta para apoyar la reforestación del Departamento. Por un lado, se promueven medidas para que los jóvenes estudiantes de Cundinamarca puedan cumplir con el servicio social obligatorio a través de su participación en actividades ambientales y ecológicas, contribuyendo con la siembra de árboles. Y, por otro lado, se dejó establecido que dentro de las obligaciones de los contratos de prestación de servicios profesionales y de apoyo a la gestión que celebren tanto la Gobernación como las demás entidades del Departamento, se debe incluir la siembra de al menos un árbol en coordinación con la entidad contratante. Así, se incluye la responsabilidad ambiental de los contratistas con el Departamento, quienes contribuirán con la meta de sembrar más de un millón de árboles en Cundinamarca antes de finalizar el 2024.

Con estas acciones, que a partir de ahora son de obligatorio cumplimiento por parte de las entidades públicas de Cundinamarca, el Departamento avanza por el camino de la sostenibilidad, el uso eficiente de los recursos naturales y el cuidado de la vida.