El actor y líder cultural César Augusto Ortiz, creador del Teatro DuClown, habló sobre el mal momento que está viviendo el sector cultural del municipio a raíz de las restricciones causadas por el Coronavirus, las cuales revelaron la precaria situación del arte y la cultura en Soacha desde antes de la pandemia.

El brote de coronavirus sin lugar a dudas quedará para la posteridad como un suceso inesperado que transformó radicalmente al mundo, dejando serias afectaciones a muchos sectores de la sociedad, siendo el más golpeado el del arte y la cultura, el cual dependía de los eventos presenciales y que vio mermada su operación ante las restricciones a la aglomeración de personas. De este mal momento da testimonio el actor César Augusto Ortiz, quien también es el director del Teatro DuClown, en el que combinaba teatro con rutinas de clown y circenses desde hace seis años.

Ortiz ha sido uno de los pocos artistas que ha podido formarse en la técnica del Clown dentro y fuera del país, la cual ha ido perfeccionando en sus distintas presentaciones en diferentes escenarios como en el Festival de Teatro de Manizales, el Carnaval de Negros y Blancos y el Festival del Sol y la Luna, entre otros, a nivel nacional e internacional. Pero no solo se ha quedado con la puesta en escena, sino que también ha podido compartir su conocimiento con la nueva generación de artistas que se venían formando en la primera escuela clown de Soacha creada en conjunto con su labor en DuClown, además de dictar talleres y seminarios no solo en escenarios académicos dentro y fuera de Colombia, sino también con las diferentes compañías teatrales y artísticas del país.

Pero el golpe que le causó la declaratoria de emergencia a causa del nuevo Coronavirus COVID-19 y las restricciones que esta trajo consigo, cambió todo su panorama y afectó seriamente la fuente de sus ingresos y de sus alegrías, que era sin lugar a dudas el teatro. Ortiz afirmó que el cierre de los escenarios culturales lo perjudicó drásticamente al punto que tuvo que entregar las instalaciones en las que se encontraba su compañía teatral. Tan grave fue el hecho, que actualmente ha tenido que dedicarse a la venta de mercados y elementos de bioseguridad para poder sostener a su familia.


En medio de esta situación, Ortiz trató de buscar apoyos oficiales para que DuClown pudiera mantenerse, pero sus intentos fueron en vano. Sobre su situación, el intérprete manifestó: “He estado sin trabajo siete meses, no he hecho nada artístico, y ya llevó dos meses a punto de arroz con huevo y agüepanela porque ya no alcanza ni para un litro de leche ni para un pedazo de carne; pero la idea es no rendirse, que esto sea un inspiración para seguir haciendo más teatro”, esto refiriéndose a su situación personal ante la imposibilidad de poder seguir desempeñando su oficio ante las prohibiciones gubernamentales.

Sobre la pregunta de cómo se ha venido reinventando respecto a esta situación, su respuesta es aún más contundente: “Para mí, la palabra ‘’reinventarse’’ ya me suena como a cacho, porque uno como artista y como actor siempre se encuentra reinventándose a si mismo y reinventando a sus personajes”. No obstante, a pesar de su capacidad de mimetizarse en cualquier entorno (incluyendo una situación tan adversa como la actual), Ortiz lamenta que el arte no tenga el apoyo que requiere para poder seguir subsistiendo por parte de las autoridades locales y departamentales.

Ortiz expresó públicamente que las subvenciones que el Gobierno Municipal ha venido ofreciendo para la cultura soachuna no es suficiente en comparación con todo lo que implica el manejo de un escenario cultural en el territorio del municipio: “Aquí en el municipio lanzaron unos estímulos que lamentablemente no dan alcance para solventar los problemas (de sus compañías) o para darle al menos una estabilidad a los artistas. A los artistas de Soacha nos dejaron olvidados”, denunció sobre los apoyos que el municipio coordinó con el Instituto Departamental de Cultura y Turismo –IDECUT-, de los cual también afirmó que recién empezaron a ser distribuidos entre los artistas locales. Abandono de la institucionalidad que resume en una frase: “Los artistas para el Estado somos poco y no somos nada”.

Respecto a si ve una solución en el corto plazo a esta situación, Ortiz no es tan optimista frente a esa posibilidad dado que el caso de DuClown no es el único dentro del municipio. Otras compañías como Teatro del Sol, Teatro Soachuño y Compañía del Sol, entre otras, también han tenido que cerrar sus escenarios o incluso, han tenido que declararse en quiebra ante la imposibilidad de sostenerse y solventar los costos operativos que implica la actividad teatral: “Digamos que retornar no será difícil, lo difícil es buscar un nuevo escenario, eso es lo más complejo”, afirmaba el histrión.

Aun así, Ortiz reafirma que este mal momento podría significar un nuevo aire para la cultura soachuna, muy a pesar del abandono estatal en el que está sumido. Momento que, a su parecer, servirá para que los artistas puedan ampliar sus conocimientos y perfeccionar sus técnicas con miras a la posibilidad de que puedan retomar sus actividades en un escenario enmarcado en la “nueva normalidad”.

Recuperación si va a haber, porque el teatro lleva miles de años sobreviviendo a las peores pandemias, a las guerras, y aún sigue existiendo el teatro. Esta pandemia no va a acabar con el teatro. El teatro no morirá”. Esta frase resume la esperanza del teatrero y docente respecto al futuro de las tablas, y más aún, en un municipio tan complejo como Soacha, del que espera que este mismo futuro signifique la apertura de nuevos escenarios en los que puedan desarrollar su arte ante la imposibilidad del uso del Teatro Municipal. Ortiz termina esta conversación ratificando que “el teatro no va a morir, porque los verdaderos artistas no nos vamos a dejar morir”, una mirada positiva que tiene el artista local del clown, de que el telón se vuelva a abrir, y con él, retorne la calidad y los aplausos del público a quien se debe.

César Ortiz con un grupo de su escuela de Clown.

Texto: Cristian Alexis Vega Canastero
Fotografìa: Facebook Duclown teatro https://www.facebook.com/Duclownteatro