Como un gesto solidario del gobierno de Sibaté calificaron los habitantes de este municipio la decisión de suspender parte de las fiestas preparadas para los 43 años de la localidad y destinar esos recursos al apoyo de los damnificados de los barrios Pablo Neruda y García, y la vereda Chacua.


El alcalde José Uriel González lamentó la emergencia que dejó 221 familias damnificadas debido al desbordamiento de la quebrada Chacua el pasado 18 de noviembre.

“Desafortunadamente estamos atravesando por un invierno fuerte y en Sibaté se vieron perjudicadas 221 familias de los barrios Pablo Neruda y García y la vereda Chacua, se inundaron las casas y las familias perdieron todo, fue una emergencia que atendimos inmediatamente con los organismos de socorro y un equipo de la administración municipal”.

Luego de la emergencia se solicitó ayuda al gobierno departamental y nacional, y a la comunidad del municipio; se adelantó un Sibatón para recoger ayudas, pero aún así los damnificados necesitan más. “Hay que pensar en el mejoramiento de vivienda, en la compra de muebles y otros elementos que se perdieron, y en consejo de gobierno decidimos con los secretarios no realizar las tradicionales fiestas del municipio de cumpleaños y aquella plata que nos ahorramos en el pago de la orquesta la canalizamos para comprarles algunos elementos que ellos necesitan”, manifestó el mandatario.

El alcalde José Uriel González habló también de las medidas que se han tomado para revenir futuras emergencias y a pesar de suspender parte de las actividades preparadas en los 43 años de Sibaté, dio un parte positivo de los dos días de celebración. Así habló el burgomaestre: