La mayoría de colombianos han ahorrado durante el año el dinero suficiente para gastar en este último trimestre. Sin embargo, tendrán que enfrentase a un fin de año con tasas altas.


A partir de mañana empieza a regir la nueva tasa de usura y según los analistas en el periodo entre octubre y diciembre el interés tope estará por encima de 30%, por lo que las compras decembrinas se tendrán que hacer con un interés alto.

Firmas comisionistas como Asesores en Valores, Corficolombiana o Acciones y Valores entre otras, estiman que en los tres últimos meses, la Superfinanciera certificará un indicador de usura entre 30% y 30,2%.

De igual forma, desde el sector financiero, se cree que los cambios no serán muy significativos. Tal como afirmó Luis Carlos Sarmiento Angulo, presidente de la junta directiva de Grupo Aval, “la usura se moverá ligeramente a la baja, pero se mantendrá muy parecida”. Una idea que comparte Alejandro Figueroa, presidente de Banco de Bogotá, quien consideró que bajará “unas pocas décimas”.

La finalidad de la tasa de usura es fijar un nivel máximo por encima del cual ningún banco puede cobrar intereses en los créditos de consumo y comercial. Es por esto que el hecho de que suba o baje tendrá un impacto directo en los consumidores.

En este sentido, bajo el supuesto en el que la usura se mantendrá estable frente al nivel actual de 30,51%, el impacto será moderado. De acuerdo con Andrés Pardo Amézquita, de bajar al menos unas décimas se podría ver un ligero alivio para los consumidores que tomen crédito. “Si unimos el hecho de que el endeudamiento de lo hogares está en niveles buenos y si se da una reducción, eso da un mayor espacio a los consumidores para endeudarse y con eso, incrementar las compras”.

Además, tal como afirmó Juan Pablo Espinosa, gerente de investigaciones económicas de Grupo Bancolombia, una reducción impulsa la demanda de bienes. “De darse un recorte, generaría un estímulo para que en lo que resta de año, se vea gran demanda en línea con la recuperación que en este sentido que ya se espera”.

En caso de un recorte este siempre se aplicaría sobre los créditos nuevos, mientras que los ya contratados, seguirían con la tasa que se pactó.

En el caso en que la tasa de usura cayera por debajo de 30% o incluso 1% respecto a la actual, la situación sería distinta. Según Alejandro Reyes, director de investigaciones económicas de Ultrabursátiles, además de unas tasas menores para endeudarse, los que se podrían beneficiar serían los clientes deudores.

Sin embargo, también tiene un lado negativo y es que en el momento en el que las tasas bajan, los bancos restringirán el otorgamiento de créditos, es decir una menor posibilidad de acceder a estos mecanismos.

Por último, si la tasa tope llegara a subir, Daniel Velandia, director de estudios económicos de Credicorp Capital, asegura que el impacto será negativo ya que se aumentará el costo de endeudarse. Con todo esto, lo que parece claro es que con diciembre a la vuelta de la esquina, las tasas de interés de los créditos seguirán en torno a los niveles actuales, cuyo promedio para tarjeta de crédito está en 28,2%, para consumo de 17,83% o para la financiación comercial 12,21%.

Así, los colombianos tendrán que hacerse a la idea de que si piensan hacer compras a crédito, las tasas de interés se mantendrán en un nivel elevado lo que no estimula el consumo.

Fuente: Rubén López Pérez Larepublica.com.co