La quema del bus de Cootransfusa el pasado jueves, el aumento de grupos delincuenciales y bandas de microtráfico, y las altas dosis de estupefacientes comercializados en Soacha, hacen pensar que la advertencia de la Defensoría del Pueblo sobre la presencia de  grupos como las Autodefensas Gaitanistas, «Los Rastrojos», las Águilas Negras, el ELN, disidentes de las Farc y el Clan del Golfo, es seria y que estos criminales están en el casco urbano de la ciudad.  

En agosto de 2018, la Defensoría del Pueblo hizo un recorrido en la comuna cuatro de Soacha, donde se ubican los sectores Loma Linda y Lago, zonas que se han identificado como las de mayor presencia de grupos criminales. Posteriormente la entidad emitió una alerta temprana advirtiendo que la zona estaba bajo  amenaza por la posible llegada de miembros de grupos de autodefensas y narcotraficantes.

Las  autoridades locales y departamentales desestimaron la advertencia y aseguraron que en Soacha sólo  hay  grupos delincuenciales que se disputan  zonas para la venta de estupefacientes, pero  no reconocieron presencia de grupos criminales como  las  Autodefensas Gaitanistas, «Los Rastrojos», las Águilas Negras y mucho menos el Clan del Golfo.

Sin embargo, ante los hechos  registrados en la madrugada del primero de mayo cuando varios hombres armados le prendieron fuego a un bus de Auto Fusa en plena Autopista Sur de Soacha, y el caso del pasado jueves con la quema de una flota de Cootransfusa en un parqueadero de Villa Italia, las autoridades empezaron a reconocer que algo anda mal en el municipio.

Esta semana, durante la audiencia pública en el Congreso sobre la operación de grupos paramilitares en Bogotá, investigadores y Defensores de Derechos Humanos revelaron que hay fuertes indicios de la existencia de una alianza entre el Clan del Golfo y carteles de la droga mexicanos que operan en las inmediaciones del municipio de Soacha y en varias localidades del sur de la capital del país.

«Soacha es como la Buenaventura y Tumaco de la capital, y realmente allí se dan todos los fenómenos habidos y por haber, incluyendo las propias vacunas de la institucionalidad porque también están vacunando, no solamente en Soacha sino en Bogotá, y todo el mundo sabe que se conocen las ollas, pero no se actúa sobre ellas», señaló la senadora Aida Avella, de la Unión Patriótica, quien además advirtió que de acuerdo a los testimonios y estudios realizados por investigadores y defensores de Derechos Humanos, hay una fuerte relación entre grupos del narcotráfico y el cartel de Sinaloa en México.

Por su parte, la investigadora Jeidy Sánchez afirmó que la quema de un bus de Cotransfusa en la mañana del pasado  jueves en Soacha, tiene que ver con el manejo del ‘narcomenudeo’ al que convergen varios grupos armados ilegales.

La investigadora señaló que el municipio de Soacha se ha convertido en el centro de operaciones para la exportación de estupefacientes.

«Quien viene controlando el narcotráfico en el país es el Clan del Golfo y su presencia en Soacha se debe precisamente a eso, y la alianza que existe con el cartel de Sinaloa, también para trabajar sobre la exportación de droga que existe desde nuestro país con la que se tiene fuente directa con ese cartel y esto hace que haya una  presencia fuerte en Bogotá y ese tipo de acciones que son muy propias de este cartel», afirmó.

Finalmente, representantes de la Defensoría del Pueblo recordaron que esa entidad ha emitido alertas tempranas sobre la presencia de grupos paramilitares en las localidades del sur de Bogotá y el municipio de Soacha en donde advierten amenaza por la llegada de miembros de las Autodefensas Gaitanistas, los «Rastrojos», las Águilas Negras, disidentes de las desmovilizadas Farc y el ELN.

Las autoridades guardan silencio y aún no reconocen la presencia de estos grupos en el territorio municipal.

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