Al contrario de lo que manifiesta el Secretario de Educación del municipio en lo relacionado con los resultados del municipio y de sus estudiantes en las pruebas SABER, no creo que los resultados sean tan alentadores como indica el funcionario.


Al echarle un vistazo a los resultados obtenidos por los colegios del municipio en las últimas pruebas de Estado SABER, no queda duda que el resultado general más que indecoroso se le debe llamar escandaloso. Escandaloso por el sencillo hecho que la institución mejor ubicada en el escalafón nacional se encuentre en el lejano puesto 735, según lo publica un medio local. No mejor suerte corrió el sector público; ubicándose la primera en el puesto vigésimo noveno a nivel municipal y a nivel nacional 2501. Con el debido respeto que merecen los rectores y rectoras de todos los colegios, les envió una pregunta ¿estar entre los mil primeros colegios del país es un motivo para presumir ante nuestros pares escolares en el municipio? No lo creo, pero desafortunadamente ese resultado es la caracterización más próxima del momento educativo por el que pasa el municipio.

A simple vista resalta la brecha kilométrica que existe entre los establecimientos educativos públicos y privados medidos por los rendimientos en las áreas y competencias que evalúa el Estado; entre el Colegio María Auxiliadora, primer puesto municipal, y la Institución Educativa Santa Ana, que es el colegio público mejor ubicado, existe un vacío de 1766 puestos. Esto indica que es más amplia la distancia entre el primer colegio público y el primer privado del municipio, que entre el mejor colegio de Colombia y el mejor colegio de Suacha.

Sería fácil continuar con una que otra apreciación crítica -o criticona- sobre estos resultados, pero eso se lo dejo a cada quien. Por el contrario pienso que este episodio debe ser aprovechado por la comunidad educativa municipal para sentarse a discutir seriamente sobre la situación de la calidad en la educación del municipio y cómo hacer para mejorar estos indicadores. Es el tiempo de evaluar la insistencia en la aplicación de modelos de gestión empresarial al interior de las instituciones como medidores de calidad. ¿Acaso han funcionado?

Sin embargo, la solución no puede ser enfocada exclusivamente a la formación escolar para la presentación de una prueba, más aún que existan instituciones que así lo hagan; La solución tiene que tener en cuenta el delicado equilibrio del para qué de la formación escolar que es la formación para la vida y con ello toda la elección de contenidos, metodologías y desarrollo curricular que respondan a la formación de criterios, autonomía y principalmente que contribuyan a la formación de tejido social en los estudiantes, sin desmedro de lo que por compromisos internacionales se le exige al país en calidad de educación.

El debate sobre los objetivos de lo que debe ser calidad educativa está servido. Por mi parte el mejor indicador sobre calidad que pueden utilizar las instituciones educativas se encuentra en registrar cuantos de sus egresados son admitidos en Universidades públicas, porque siendo sinceros, tristemente sinceros, serán pocos quienes logren acceder y aún menos quienes logren terminar.

Jorge Humberto Sánchez E.
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