Tráfico de fauna y flora en Cundinamarca muestra reducción en operativos de Semana Santa

Las incautaciones han disminuido de forma progresiva en los últimos tres años, según la CAR.

Aunque el tráfico ilegal de especies sigue siendo una amenaza para los ecosistemas, los más recientes operativos de control durante Semana Santa dejan una señal positiva: cada vez son menos los casos detectados en el territorio. Así lo evidencian los balances de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), que reporta una reducción sostenida en las incautaciones entre 2024 y 2026.

Durante la temporada de 2026 se realizaron 40 operativos en corredores viales, plazas de mercado y zonas de alta afluencia turística. Como resultado, se decomisaron tres aves silvestres —dos jilgueros y una guacamaya—, además de 275 ramos de palma (33 de cera y 242 de vino), especies que suelen ser extraídas ilegalmente en esta época del año.

Menos incautaciones, pero el riesgo continúa

Si bien las cifras muestran una disminución frente a años anteriores, las autoridades advierten que el problema no ha desaparecido. La reducción podría estar relacionada tanto con el fortalecimiento de los controles como con un mayor nivel de conciencia ciudadana.

Sin embargo, prácticas como la compra de animales silvestres o el uso de palma en celebraciones religiosas siguen generando presión sobre la biodiversidad. Estas acciones afectan directamente la supervivencia de especies y el equilibrio de los ecosistemas.

Desde la CAR reiteran que la protección del entorno también depende de las decisiones cotidianas de la ciudadanía. Evitar el consumo y la comercialización de flora y fauna silvestre es clave para frenar este delito y avanzar en la conservación de los recursos naturales del departamento.

Foto: CAR

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