Tras años de emergencias, el río Bogotá muestra un cambio clave en temporada de lluvias
Las obras ejecutadas en la cuenca media del afluente muestran resultados positivos frente a los picos de lluvia que superan los registros históricos.
Las lluvias intensas que se han registrado en las últimas semanas en la región Andina han vuelto a poner la atención sobre el río Bogotá, un afluente históricamente asociado a inundaciones y emergencias. Sin embargo, el comportamiento actual del río muestra un escenario distinto frente a los picos de precipitación que hoy superan los registros históricos.
Durante años, el aumento del caudal del río Bogotá significó una amenaza constante para municipios de la Sabana, especialmente en temporadas de lluvia. Desbordamientos, ruptura de jarillones y afectaciones a viviendas y vías marcaron una etapa crítica que aún permanece en la memoria de muchas comunidades.
- (Lea tambíén: VIDEO | Pese a las quejas, el Distrito hizo anuncio sobre el futuro de la recolección de basuras en Bogotá)
Gracias a las decisiones de la Coporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) este panorama comenzó a cambiar tras las obras de adecuación hidráulica adelantadas en la cuenca media, las cuales incluyeron la ampliación del cauce, el fortalecimiento de las orillas y la creación de zonas de amortiguación para el manejo del exceso de agua. Estas intervenciones se ejecutaron en un extenso tramo del río y hoy muestran resultados frente a eventos climáticos extremos.
15 años sin graves inundaciones en la cuenca media del río Bogotá.✋🏻
Hace algunos años, el río causó inundaciones en la Sabana y aunque las lluvias recientes han superado registros históricos, el río se ha comportado en forma controlada y segura gracias a las obras de la… pic.twitter.com/vJr1kMtuDa
— Alfred Ballesteros Alarcón (@Alfred_Balle) February 6, 2026
Obras que hoy marcan la diferencia
Las intervenciones realizadas entre los años 2013 y 2017 permitieron que el ancho del cauce se duplicara y que el agua tenga mayor capacidad de circulación sin desbordarse. A esto se sumó la remoción de millones de metros cúbicos de sedimentos y residuos, así como la compra de predios estratégicos para evitar nuevas ocupaciones en zonas de alto riesgo.
A lo largo de los últimos años, estos trabajos han sido complementados con mantenimientos preventivos, el más reciente en 2025, enfocados en mantener el cauce en condiciones óptimas ante la variabilidad climática. Estudios posteriores a las obras evidencian una reducción significativa de las áreas con amenaza alta y media de inundación.
- (Le puede interesar: VIDEO | Contrato vencido y trabajo a medias: el Distrito tuvo que intervenir obra clave en Bogotá)
Hoy, el río Bogotá no solo responde mejor ante las lluvias intensas, sino que también se ha integrado al entorno urbano como un corredor ambiental, con senderos, espacios públicos y zonas de recreación que transforman la relación entre la ciudadanía y este cuerpo de agua.
Foto: X: Alfred Ballesteros/Archivo

