El robo de tapas de los desagües y el constante arrojo de basuras a las calles del barrio San Fernando, hizo que algunos vecinos se concientizaran de esta problemática que los ha venido aquejando de manera seguida, por tal motivo salieron a las calles a efectuar una labor comunitaria que los benefició.


Los líderes del barrio San Fernando de la comuna uno gestionaron ante la Dirección Municipal de Servicios Públicos la traída de varias tapas para los sumideros del barrio, ya que los amigos de lo ajeno se las han venido robando constantemente sin que hasta el momento se hayan tomado las medidas de seguridad pertinentes. Y como si fuera poco, las personas que caminan por el sector corren el riesgo de lastimarse si por equivocación llegan a introducir algún pie en estos drenajes.

Alejandro Estrada, presidente de la JAC, explicó que el compromiso adquirido por la junta fue el de encargarse de tramitar ante la Dirección de Servicios Públicos del municipio la traída de las tapas, para que de esta manera los vecinos salieran masivamente y las instalaran al frente de sus casas, demostrando así que se puede ejercer una apropiación del territorio donde se reside, adquiriendo un mayor sentido de pertenencia dado el esfuerzo que se empleó para llevar a cabo este trabajo.

“La comunidad le hace el mantenimiento a estas tapas, los vecinos compran el cemento, hacen la limpieza del sumidero y colocan la tapa para que no se la vuelvan a robar, lógicamente este trabajo se concibe con la intención de que la gente se identifique con el espacio y demuestre que va a cuidar algo que es un beneficio para todos”, dijo el dirigente comunal, enfatizando también en que aprovechando estos días en los que no ha llovido, se hizo una limpieza general de los sumideros.

Desafortunadamente hay que decir que para llegar a estos términos, primero se tuvo que arrojar gran cantidad de desechos a los desagües por parte de algunos vecinos y personas sin consideración alguna, para que así mismo, se tomara conciencia de que el espacio común es algo que debe beneficiar a todos y no a unos pocos, que por evitar la labor de buscar una caneca, optan por contaminar las calles del barrio.

“Esto coge un olor muy fétido cada vez que se tapona, y esta es la segunda vez que yo cambio la tapa porque la parten o se la roban, entonces queda el hueco ahí libre y se va llenando de basura y por eso cuando llueve es que se inunda todo, aunque menos mal aquí no se ha llegado a presentar nada grave, lo más difícil de aguantar es el olor cuando esto se llena de papel, piedras, plástico y palos”, comentó Heliodoro Garzón, residente de la zona en mención.

“Hace falta la participación de los demás vecinos, lastimosamente la falta de interés es de una gran parte de la gente, porque donde saliéramos todos los resultados serian mejores, es que hasta se evitarían los robos de las tapas y la gente malintencionada lo pensaría para botar un papel al piso; cuando llueve, el agua arrastra toda esa basura y es por eso que empiezan los malos olores y se tapan las alcantarillas”, señaló Jaime Novoa.

Ahora, la misión consiste en conservar estas tapas e impedir que se las roben rápidamente, por lo tanto, los vecinos que participaron en esta jornada de reparación de los sumideros se encuentran a la expectativa de lo que pueda pasar. También manifiestan sentirse actuar de manera altruista o desinteresada, ya que pudieron contribuir al mejoramiento de las condiciones de vida de sus vecinos y de ellos mismos.