Aunque después de la presión ejercida por los ciudadanos, las autoridades y los mismos medios de comunicación, los agentes de tránsito que operan en Soacha dejaron por pocas semanas la persecución hacia los conductores del municipio, desde hace unos días se han observado de nuevo a los uniformados realizando operativos en varios puntos de la ciudad para inmovilizar vehículos.


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Los alrededores del Centro Comercial Mercurio, la Autopista sur, la vía Indumil y de nuevo la misma Plaza Principal, son algunos de los sitios en los que se han visto por estos días a las ‘grúas carroñeras’ en busca de algún conductor desprevenido, que ante la falta de señales se parquean en algún lugar determinado, sólo para que su carro termine engarzado en uno de esos vehículos que finalmente lo lleva a uno de los patios de tránsito, para satisfacer la cuota diaria de inmovilizaciones que al parecer debe cumplir la Policía.

Causa curiosidad el hecho de que en varios de esos operativos se vean grúas, camionetas y personal con logotipos del SIETT, acompañados de efectivos de la Policía de Cundinamarca, dando a entender que, contrario a lo que hasta ahora se creía, no es el grupo de Tránsito y Transporte del Distrito Especial de Policía de Soacha el encargado de dirigir y realizar los operativos.

“El otro día iba por la vía Indumil en mi motocicleta, cuando de repente un grupo de agentes con uniforme color beige e insignias del SIETT que estaba acompañado de personal de la Policía, me hizo una señal de pare. Pensé que era un procedimiento de rutina, pero la sorpresa fue que la moto terminó inmovilizada porque supuestamente no pasó la revisión de gases, cuando apenas la compré hace un par de meses”, explicó Óscar Romero.

“Yo entiendo que para andar en bicicleta se debe portar casco y chaleco, admito que poco o nunca lo hago, pero una cosa es cierta y es que acá en Soacha jamás se ha hecho control a eso. Qué curioso que de un momento a otro se les dio por hacer seguimiento a los ciclistas e inmovilizar la bicicleta de aquel que no lleve ni casco ni chaleco, como me pasó a mí, que tuve que pagar para que mi bicicleta no se pudriera en los patios”, indicó Carlos Aguilar, habitante del barrio Compartir.

Otro aspecto considerado sospechoso por algunas personas consultadas por Periodismo Público.com, es la procedencia de las grúas que efectúan las inmovilizaciones, pues de estas, según sus placas, figuran matriculadas en cualquier otro municipio de Cundinamarca menos Soacha, lo cual para quienes son objeto de los abusos de la Policía de Tránsito y Transporte, da a entender que los operativos no son dirigidos desde Soacha:

“Los agentes que realizan los operativos no son de Soacha, ellos están identificados como de la Policía de Cundinamarca, y por ende sólo cumplen órdenes de sus superiores, es decir que los operativos no son ordenado acá, porque se supone que después del debate en el Concejo el Sargento Aricapa los suspendió. Sin embargo, como vemos siguen los atropellos, y vemos las identificaciones de los agentes, es fácil deducir desde dónde se realizan los abusos contra los soachunos”, expresó Miguel Castellanos*, habitante de Soacha.

Lo cierto es que los debates, la presión y las denuncias que se han hecho alrededor de este tema han sido inútiles, pues independientemente de quién ejecute los operativos, sea la Policía de Soacha o la de Cundinamarca, los abusos siguen ante los ojos de la ciudadanía y las autoridades, que hasta ahora han estado cruzadas de brazos para impedir esta clase de atropellos contra la comunidad.
No se entiende qué hacen las autoridades encargadas de regular en tránsito y el transporte del municipio, al permitir que la Policía Cundinamarca y el SIETT monten operativos que lo único que buscan es atropellar sin compasión a los ciudadanos de Soacha.

*Nombre cambiado por solicitud del entrevistado.