El Exterminador

Lunes 18 de junio de 2018, por José Ignacio Galarza Mayorga




¿Siguen mudos el exalcalde Juan Carlos Nemocón y el nuevo funcionario? O se les olvidó que son los que tienen la obligación de explicar qué pasó con el dinero asignado para el nuevo hospital municipal? Ya recordará el exalcalde qué pasó con las casas de Terreros, o en realidad, ¿tiene una pésima memoria y no sabe nada de nada? Porque con la herencia dejada se han destapado los hedores nauseabundos del obrar del exalcalde y de su conducta non santa que ha dado a la Alcaldía un permanente edor de fetidísima sentina, que a él lo persigue por donde ha estado o pasado en ejercicio de sus funciones; desgraciadamente como alcalde municipal en dos oportunidades para desgracia de sus electores, porque en esa ocasión su actuación dio lugar a la expulsión de la Presidenta del Concejo.

Por todo esto, señor Nemocón, debería irse de Soacha, aunque algo le quede en la urbanización de Terreros, como se lo he solicitado en otra oportunidad y no lo lleven a la cárcel en la que debía estar desde hace mucho tiempo. Además, venda en Soacha lo que ha de tener para que no vuelva jamás, porque alguna vez ha de tenerle respeto a esta tierra que, equivocadamente, lo recibió pero le pagó con la permanente violación del Código Penal y pérdida de dineros.

De otra parte, hay quejas en cuanto el Tránsito y se dice que los primeros tropiezos comenzaron cuando se incumplió una y otra vez su entrada en operación y el alcalde del momento, Juan Carlos Nemocón, prometió control sobre la autopista sur, para evitar los atropellos que la policía comete, pero éstos se mantuvieron vivos. ¿Y los ingresos del municipio qué? Averígüelo Vargas. Son muchos pero no se ven. ¿Acaso se le agregaron a la obra del Hospital? O el Ministerio del Transporte tal vez se lo adjudicó al señor Nemocón, y con él está reparando el camino a Fusungá.

¿Pero qué hace ahora que se ha disuelto la manada? No olvidemos que “cuando las organizaciones políticas comienzan a descomponer y la unidad de acción se transfigura en un sálvese quien pueda, y esas ratas que abandonan el barco cuando empieza a hacer agua, se levantan las alfombras del poder y aflora la porquería que otros han metido allí con sus acciones non santas, se abren los armarios y aparecen cadáveres ocultos en nombre del sistema y de sus funcionarios, y para perpetuar un modelo nauseabundo. Y todos esos que se agarran de un clavo ardiendo en nombre de la ideología, hace mucho tiempo que se han vaciado de ideas, mientras se llenan los bolsillos o los de los amigos con el dinero de todos los que pagan los impuestos, y que como máximo solo saben añadir unas gotas de cinismo a unas palabras que no aportan ninguna claridad que hacen aún más grave ese cinismo y su culpa de haberse llevado los dineros que dizque eran para el Hospital. Loor. Loor, loor.

Al estar recordando nombres de concejales de Soacha, recordé, inmediatamente el de Araminta Vargas Navas y Juan Carlos Nemocón. Y eso ¿por qué?, se preguntará cualquier lector. Sencillamente porque el 25 de marzo de 2.004, desde que Radio Rumbo Stereo, que, generosamente me había ofrecido sus micrófonos, leía la siguiente nota: “Cuando conocimos la lista de concejales de Soacha, dijimos, que al repasar sus nombre detenidamente, encontramos que en el próximo período legislativo tendremos, irremediablemente más de lo mismo. Y no nos equivocamos un ápice, porque a finales de febrero comentábamos que al revisar la Internet se nos pusieron los pelos de punta cuando hallamos una página web que trataba, no de exaltar sus logros culturales ni de desarrollo Municipal, sino por el contrario, para mostrarnos las lacras que el periodismo encontró y muestra al mundo desde la magia de la Informática, produciéndonos ira y vergüenza por el abandono y corrupción que allí se muestra sin reservas.

Y ahora, nuevamente, hemos encontrado una noticia que con gran despliegue se presenta en El Tiempo de Bogotá y se ha mantenido para mostrar al mundo, la presente corrupción achacada a la presidenta del Concejo, Araminta Vargas Navas, quien se posesionó del cargo el 2 de enero último y el 5 del mismo mes contrató con la firma M&S, asesoría jurídica por sesenta millones de pesos, cuando esta entidad solamente adquirió vida jurídica el 8 de tal mes del año en curso. Es decir, que el contrato se firmó con un fantasma. Esa circunstancia le costó a doña Araminta que la Procuraduría la separara del puesto para posteriormente oírla en diligencia de descargos. Lo curioso es que el nuevo presidente de la Corporación, Juan Carlos Nemocón, al asumir el cargo salió en defensa de la expresidenta alegando que todo fue un error mecanográfico, pues no era el cinco la fecha de la firma, sino el 15. Qué curioso, también, porque se ha empleado también el mismo sistema y el mismo argumento que se alegó, cuando hace algunos años, no tantos por cierto, se concedieron auxilios del Tesoro Municipal para algunos concejales para supuestamente beneficiar a entidades que solo un tiempo después nacieron a la vida jurídica, pues lo mismo que pasa ahora con doña Araminta, eran fantasmas, pero con la diferencia que esta señora necesitó apenas dos días de su eficiente trabajo, para la licitación y la firma con M&S del contrato para la asesoría.”

Brillantísima nota que hace parte de la vida política del señor Juan Carlos Nemocón que entregó el dinero correspondiente para la construcción del Hospital a sus amigos, y todavía se ignora qué ha pasado con él y sigue tan campante sin que los alcaldes de Soacha digan, siquiera, esta boca es mía y ahora se le llama el Exterminador.

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