Fútbol soachuno: Recuerdos de un pasado glorioso

Martes 13 de noviembre de 2012




Para Heliodoro Vázquez, ex futbolista soachuno, las décadas del 60 y 70 fueron la época dorada del fútbol en Colombia; hoy rememora con satisfacción los buenos recuerdos de una Soacha futbolera, sus amigos jugadores, las antiguas canchas donde jugó, sus ídolos, sus anécdotas y su experiencia como profesional, todo con el fin de compartir una visión diferente de lo que es hoy el municipio.

Lo que hoy en día son vías, potreros, construcciones y viviendas del municipio de Soacha, alguna vez fueron campos deportivos donde se podía apreciar el esplendor de una época dorada para el Fútbol colombiano. Grandes figuras del balompié nacional e internacional se desplazaban hasta el municipio para brindar un verdadero espectáculo deportivo. En aquel entonces, talentosos jugadores que representaban la grandeza del fútbol soachuno, brillaban con los equipos capitalinos Santa Fe y Millonarios. Sin embargo, cuarenta años han pasado ya, y de dicha grandeza solo quedan buenos recuerdos en la memoria de unos pocos, como es el caso de Heliodoro Vásquez Cantor, mejor conocido como “Lolo”, un ex jugador de fútbol soachuno de 61 años, campeón con Independiente Santa Fe en 1971 y 1975, que recuerda con cariño y complacencia está época del fútbol.

¡Acá en Soacha se veían unos partidazos tremendos!, nosotros jugábamos acá donde es hoy en día los apartamentos de Parque de las Flores, ahí había unas canchas que se llamaban ‘el campo de la Madre Loisa’, de ahí salieron grandes glorias del fútbol de Soacha, yo por ejemplo salí de esa cancha, y antes ahí se veían unos partidazos con River Plate (Argentina), con Deportivo Tapa (Brasil), con Buses Rojos, hasta con Santa Fe y con Millonarios… que esa vez vino a jugar y trajo a ‘maravilla’ Gamboa, Marino Klinger, Bananin Pacheco, Orlando Larraz, Benitez, Pizarro, y los que venían de jugar del famoso campeonato El Olaya. En fin, esa cancha fue sagrada aquí en Soacha. ¡Y no solo era esa cancha! acá hubo casi 15 canchas de fútbol muy buenas, estaba ‘la cancha de Libaré’ que ahora es el Colegio Departamental, ‘El Campo de los Locos’, la cancha del Barrio San Luis, Las canchas que había en el León XIII, las de ‘La señora Pascuala’, que quedaban ahí por el Barrio El Dorado, detrás de donde era Cafam, de ahí para arriba habían como unas 6 canchas. ¡Pero ahora vea!... solo tenemos el estadio y las canchas que quedan por allá al lado del cementerio”, Cuenta Heliodoro Vásquez (Lolo).

Además de ser un importante escenario deportivo en las décadas del 60 y 70, Soacha también fue cuna de importantes futbolistas, ídolos y figuras de los equipos de Bogotá, algunos de ellos compañeros de Lolo y otros, simplemente amigos o conocidos de su natal Soacha.

“En esa época, el soachuno Gabriel Hernández jugaba en Millonarios (subcampeón con el equipo embajador en 1967), era marcador de punta derecho y muy buen jugador. Otro soachuno que jugaba en Millonarios era Díaz Granados, en Santa Fe estaba Bernardo Chía, primo hermano mío, él jugó conmigo, era marcador de punta por izquierda y estuvo cuando Santa Fe quedó campeón en el 75. También un par de delanteros muy buenos en ese tiempo eran Chazer y Mochei, esos eran los sobrenombres, y así habían varios jugadores buenos como el Monoburro y Paco que ya murieron, el bobogripas, mi hermano Gustavo Cantor a quien le decíamos Canaspol, estaban también Chitiao, Sancocho… también me acuerdo del Mono Galvis un arquerazo muy importante en la época del 60- 65. En fin, acá en Soacha hubo una cantera como de unos 50 jugadores cuando yo jugaba, pero pa’ que, ¡todos muy buenos! y muchos de ellos pasaron por Santa Fe y Millonarios”, afirmó Lolo.

Antes y después de Lolo hubo jugadores muy recordados en Soacha por su talento en la cancha, tales como Carlos Fleta, el goleador Rufino, Ivan de Ávila, los hermanos Hurtado, entre otros. Y en su mayoría todos tienen en común haber jugado con un equipo de fútbol muy popular en Soacha y en todo Cundinamarca, llamado Kiss Soacha.

“Claro, ese equipo fue un legado en Soacha, el famoso Kiss reunía a los mejores de todo el municipio, ahí jugaron fútbol la mayoría de jugadores que le nombré, hasta yo jugué como un año en el Kiss”, expresó Heliodoro.

Uno de los jugadores soachunos más admirados por Lolo es Julio Alfredo Galarza, apodado el “Mono Galvis”, quien a sus 22 años era uno de los arqueros más reconocidos de Soacha por sus habilidades para atajar el balón, jugó en los equipos municipales de Tigres y Kiss; no obstante, su carrera como futbolista termino mucho antes de lo que se esperaba, debido a que fue víctima de un trágico accidente; pues la en la fábrica Tubos Colmena en donde trabajaba, sufrió la explosión de un balde de thinner y pasó más de siete años hospitalizado por quemaduras de tercer grado en gran parte de su cuerpo. Años posteriores su pierna izquierda le fue amputada, pues su doctor le detectó cáncer musculo-esquelético en el fémur. Hoy en día vive en Soacha, y a sus 72 años de vida ha tenido que pasar 50 de ellos en silla de ruedas, pero pese a su condición, afirma estar bien en todos sus aspectos.

“Yo salgo a la calle y me divierto con mis amistades…yo me siento supremamente bien, de salud y de todo, ¿achantado? Yo no me achanto por nada. Uno tiene que poner de sí mismo para salir adelante, porque si uno se entrega a la pena es peor” , expresó el ‘Mono Galvis’ el pasado mes de Mayo en una entrevista para el blog informativo de Harold Hernández. http://haroldhm14.bligoo.com/la-historia-del-mono-galvis-una-cuota-de-esperanza-que-anda-en-silla-ruedas.

Además del Mono Galvis y de los buenos jugadores, muchos son los recuerdos que tiene Lolo de sus años como futbolista profesional, pues a pesar de haber sido una carrera corta (6 años) fue, en palabras suyas, “una experiencia muy linda y provechosa”.

Lolo se apasionó desde muy joven por el fútbol cuando veía jugar a su padre, desde entonces lo hizo en Soacha con sus amigos; luego su talento fue descubierto por Simón Herrerías, Director Técnico de la Selección Cundinamarca, lo que lo llevó a representar al departamento de Cundinamarca en los Juegos Nacionales de 1968 en Pasto. Posteriormente fue convocado a la Selección Colombia Sub19 para jugar en un campeonato juvenil que se llevó a cabo en 1970 en Asunción Paraguay, donde jugó con grandes figuras del balompié nacional como Morón, Ernesto Díaz (delantero cardenal en el 75), Ángel María Torres, La gata Gallego, Ponciano Castro, Héctor Javier Céspedes Y Willington Ortiz (Ídolo de Millonarios), entre otros. Fue así como Independiente Santa Fe se fijó en su talento y lo integró a sus filas en el año de 1971, donde jugaba en la defensa como marcador de punta derecha. En Santa Fe jugó 5 años (1970-1975); también jugó un año en Cristal Caldas (Once Caldas) y entrenó unos meses con el Junior de Barranquilla. Adicionalmente, con Santa Fe enfrentó grandes equipos a nivel internacional como Independiente de Avellaneda y Rosario Central en la Copa Libertadores de 1972, siendo el Expreso Rojo eliminado en primera ronda por el mismo Independiente, campeón de esa copa. Lolo también enfrentó con Santa Fe al Milán de Italia, en partido amistoso en Bogotá en 1971, con resultado a favor de los italianos 4 goles por 3.

“Yo disfruté mucho esa época, conocí futbolistas muy famosos como Pavonni y Pastoriza, que venían del mundial del 70 cuando jugamos contra Independiente, conocí a Pele cuando Santos de Brasil vino a jugar con Millonarios, y ¡qué tipo tan sencillo! más que mi persona, ¡por eso le dicen el rey del futbol!. En Santa Fe fui muy amigo del arquero argentino Manuel Ovejero, él me enseñó mucho; también otro amigo que me marcó mucho fue Dragoslav Sekularac, a él le gustaba mucha apostar y me pedía que lo acompañara a jugar cartas, caballos y demás. También me la llevé muy bien con los técnicos extranjeros, sobre todo con Vladimir Popovíc, con quien recuerdo una anécdota… resulta que en uno de los partidos finales contra Nacional en el campeonato del 71, había un jugador muy bueno que era volante de ese equipo y le decían La Chancha Fernández, a mí me tocaba marcarlo y a mí no se me olvidarán ese día las palabras de Popovíc, quien me dijo:

¡Vásquez, a ese señor me lo marca bien y no se le va a separar ni un instante, así vaya al baño y le limpie el rabo, pero me lo marca bien!

Y eso me quedó marcado porque ese día yo fui el mejor jugador de la cancha, e inclusive salió en los periódicos que la figura del partido fue Heliodoro Vásquez Cantor, quien le hizo una magistral marcación a la Chancha Fernández, porque Popovíc le dijo que así tuviera que ir al baño y limpiarlo, lo hiciera para detener el ataque verdolaga.

El fútbol me sirvió también para conocer muchos lugares, yo estuve en Barranquilla, Cúcuta, Leticia, Manaos, Armenia, en Venezuela y entrené con algunos equipos: con el Junior, Deportivo Táchira, con el Armenia, pero Santa Fe no me quiso dar el pase de transferencia”, sostuvo Heliodoro.

Finalmente, la carrera de Heliodoro llego a su final por motivos económicos y personales, como el debilitamiento de sus finanzas, dado que el equipo albirrojo no quiso negociar su transferencia a ningún otro club, y decidió prescindir de sus servicios; así en el año 1976 Lolo se retiró del fútbol profesional y aunque siguió jugando fútbol hasta muchos años después, esta etapa de su vida había llegado a su apogeo.

Hoy, Heliodoro vive con su esposa Blanca Bello en una casa de tres pisos, a unos metros de la Universidad Cundinamarca en el barrio Satélite de Soacha, y actualmente se desempeña como Edil de la comuna dos, además de ser el vicepresidente del partido liberal en el municipio. Es por eso, que ahora Lolo desea revivir su grandeza, pero ya no como jugador fútbol sino como un gran líder para ayudar a mitigar los problemas sociales del municipio y devolverle a Soacha su gloria y su esplendor, no solo en el fútbol sino en todo aspecto.

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