La próxima semana inicia la segunda fase de señalización urbana que la Dirección de Transporte impulsa, especialmente en zonas aledañas a colegios y centros de salud.


La idea es involucrar a los líderes comunales para que sirvan de veedores en el desarrollo de las obras. “Lo que queremos es que ellos se apropien, supervisen el contrato, estén pendientes de los materiales que se utilicen y en sí para que se cumplan las condiciones mínimas de calidad que exige la normatividad”, explicó el director de transporte William Ardila.

Aunque para el desarrollo de esta fase se tienen previstos $400 millones que son recursos de 2009, para el titular de transporte la idea es que se apropie una cifra similar con recursos de este año para adelantar una tercera fase y así dejar cubierto alrededor del 70% de la zona urbana en señalización.

La segunda fase comienza la próxima semana y concluirá en dos meses y medio, teniendo en cuenta que a muchas calles se les cambiará el sentido vial de acuerdo a un estudio que se hizo.

El funcionario hizo un llamado a la ciudadanía para que ayude a cuidar las señales de tránsito, ya que muchas de ellas son víctimas de vándalos que se las roban o simplemente las dañan con grafitos y hasta cambio de sentido vial. “Una sola señal vertical cuesta alrededor de 200 mil pesos, entonces la idea es que las cuidemos para que se mantengan en el tiempo y así poderle dar orden a esta ciudad”, agregó Ardila.

Finalmente se refirió al acuerdo que la semana pasada hizo esa dirección con empresas, arquitectos e ingenieros del sector de Indumil, donde se acordó limitar por esa vía la carga pesada y se llegó al compromiso de colocar señalización entre la autopista y la urbanización el Silo, sin que le cueste un peso al municipio.