Un análisis realizado por el Consultorio Contable Empresarial de la Universidad INCCA de Colombia, concluyó que en el país gran parte de los propietarios de tiendas, peluquerías, misceláneas o pequeños negocios de barrio no cumplen con los requisitos legales para poder funcionar.


Según el profesor Jaime Castellanos, asesor del Consultorio Contable Empresarial, se ha detectado que cerca de un 85% de los pequeños comerciantes abren sus negocios preocupados por empezar a vender rápidamente y no por cumplir las normas con las que pueden evitar que el negocio sea cerrado por las autoridades.

Según el tipo de negocio es necesario que un pequeño comerciante tenga en su poder documentos que le evitarán problemas a la hora de una visita de la DIAN, las secretarías de salud o las alcaldías locales o municipales.

Sin importar el tamaño del negocio los comerciantes deben tener actualizado el Registro Único Tributario (RUT), que es expedido por la DIAN, así como el permiso del Cuerpo de Bomberos que demuestra que ya se han determinado los riesgos de incendio que hay en un local.

Los salones de belleza, tiendas, supermercados o lugares en donde se manipulan alimentos, por ejemplo, deben tener a la mano un permiso que expide la Secretaría de Salud Local que certifica que el comerciante conoce las normas mínimas de higiene y salubridad que debe poner en práctica en su negocio.

Según el profesor Castellanos, aunque la norma establece que estos permisos deben estar en un lugar visible, son pocos los comerciantes que la cumplen, y esto se puede comprobar entrando a cualquier establecimiento de barrio, pues prácticamente en ningún local el cliente encuentra copias de estos documentos. La pregunta que surge es: ¿no quieren mostrar los papeles o no los tienen?

Los expertos del Consultorio Contable Empresarial de la Universidad INCCA de Colombia, aseguran que los comerciantes también deben llevar el libro fiscal en el cual tienen que registrar los ingresos y pagos diarios que realicen, además, deben incluir los costos de servicios públicos, compra de inventarios, arriendos y demás gastos del negocio.

Si los comerciantes no tienen al día sus papeles y reciben una visita de las autoridades, el negocio puede ser cerrado de manera temporal o incluso definitiva, si reinciden en el incumplimiento de las normas.

Hay que asesorarse antes de abrir un negocio

El profesor Jaime Castellanos explicó que para evitar “males innecesarios” los pequeños comerciantes deben buscar la asesoría de personas expertas. Un ejemplo de este tipo de acompañamiento es precisamente el realizado de manera gratuita desde el Consultorio Contable Empresarial de la Universidad INCCA de Colombia, donde los tenderos son instruidos respecto a las normas que se deben cumplir antes de abrir un negocio. Esta información además, les permite a quienes acuden en busca de consejo, analizar el mercado al que van a ingresar, qué tan bueno y rentable son los productos que van a comercializar y que estrategias de divulgación o promoción pueden utilizar para sus negocios.

En el Consultorio Contable Empresarial de la Universidad INCCA de Colombia, los pequeños comerciantes reciben también asesorías en materia de impuestos, costos, presupuestos, nómina, seguridad social, y otros consejos para garantizar que el negocio progrese y no se convierta en una experiencia frustrante que los lleve a cerrar sus negocios por no tener buenas ventas o los papeles al día.

El Consultorio Contable Empresarial de la Universidad Incca de Colombia, está ubicado en la Cr. 13 No. 23-81, en la sede del Programa de Contaduría Pública, teléfono 444 2000 Ext. 229, e-mail contaduría@unincca.edu.co