95 emberas desplazados retornarán a su territorio

Más de $969 millones destinó la Administración Distrital para la construcción de malokas (viviendas) para la reubicación y retorno de 95 familias pertenecientes a la comunidad Embera Chami y Katio que llegaron a Bogotá hace varios años por efecto del desplazamiento forzoso.


Gracias a una alianza entre la Secretaría Distrital del Hábitat, la Alta Consejería para las Víctimas del Distrito, el Banco Agrario y la Unidad de Atención y Reparación Integral a las Víctimas, estas familias se localizarán o se reubicarán en los municipios de Mistrato y Pueblo Rico, departamento de Risaralda.

“El Gobierno Distrital asume que en la garantía de los derechos de las víctimas del conflicto armado es fundamental apoyar las relaciones de las comunidades con su territorio, posibilitada por los programas de retorno», afirmó María Mercedes Maldonado Copello, secretaria del Hábitat.

Esta comunidad indígena, que se dedicaba a la venta de artesanías en Bogotá, pertenece a los pueblos Chamí y Katío, más específicamente de los resguardos Tahamí en el municipio de Bagadó (Chocó) y el resguardo unificado Embera Chamí y Gito-Docabú en Pueblo Rico y Mistrató (Risaralda).

«Desde la Administración Distrital queremos garantizar los derechos a las víctimas del conflicto armado, propiciar su inclusión económica, social y política, reconocer sus necesidades y recuperar la fuerte relación ancestral con la tierra y su territorio», reiteró Maldonado.

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