CAR está eliminando la quema a cielo abierto en Soacha: advertencia para ilegales
En Soacha, una situación que afecta al ambiente y a las comunidades volvió a quedar en evidencia durante las más recientes acciones adelantadas por las autoridades.
La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) continúa desplegando estrategias en Soacha para hacer frente a una práctica que, a pesar de los operativos, persiste en varias zonas rurales del municipio: la producción ilegal de carbón vegetal.
La entidad ambiental ha fortalecido su trabajo en articulación con la Policía Nacional con el objetivo de frenar un fenómeno que representa riesgos para la salud de las comunidades y serias afectaciones a los recursos naturales.
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).En la más reciente intervención, funcionarios de la CAR y unidades del Grupo de Carabineros llegaron hasta la vereda La Chacua, un sector donde se ha detectado con frecuencia este tipo de actividades. Allí, en medio de la vegetación, sorprendieron en flagrancia a cuatro personas que adelantaban quemas a cielo abierto para la elaboración artesanal de carbón vegetal.
El operativo permitió establecer la magnitud de la actividad. En el lugar fueron halladas nueve pilas de madera encendidas, algunas de hasta dos metros de altura, que ya estaban en proceso de combustión, además de ocho estructuras más en armado y veintisiete bultos listos para ser comercializados en distintos puntos del municipio y de las zonas aledañas.
Según el reporte de la CAR, los responsables no contaban con documentos que acreditaran permisos, ni infraestructura técnica, ni mucho menos medidas de control de emisiones o protocolos de manejo ambiental.
Los funcionarios explicaron que las llamadas “camas” de carbón se elaboran con trozos de madera desechada, principalmente retales de estibas, tablas o huacales, materiales de los cuales en la mayoría de los casos se desconoce su procedencia. Al ser prendidas en procesos de combustión incompleta, generan no solo carbón vegetal sino una serie de contaminantes que terminan liberándose en el aire.
La CAR advirtió que estas emisiones están compuestas por monóxido de carbono, óxidos de azufre y de nitrógeno, hidrocarburos aromáticos policíclicos, dioxinas, furanos y material particulado, sustancias altamente nocivas para el medio ambiente y que, en contacto con la población, pueden ocasionar problemas respiratorios y otros impactos graves en la salud. A esto se suma la afectación directa sobre el suelo y los cuerpos de agua cercanos, lo que convierte esta práctica en un riesgo ambiental integral.
El director de la regional Soacha de la CAR, César Augusto Rico Mayorga, señaló que el esfuerzo para erradicar estas actividades ha sido constante a lo largo del año.
“Seguimos en la lucha contra la contaminación ambiental y la producción ilegal en esta zona de La Chacua, donde ya completamos once operativos en lo corrido del año y cerca de treinta personas capturadas en coordinación con la Policía Nacional”, afirmó el funcionario.
Los habitantes de la vereda, que han sido testigos de los operativos, reconocen la importancia de la presencia institucional, pues aseguran que la producción ilegal de carbón se ha convertido en un problema recurrente. Aseguran que las columnas de humo son visibles a varios kilómetros y que el olor a quemado se percibe con facilidad en las viviendas cercanas, lo que genera preocupación por las posibles consecuencias en la salud de niños y adultos mayores.
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La CAR reiteró que estas acciones de control hacen parte de una estrategia de seguimiento permanente y que los resultados obtenidos hasta ahora evidencian la necesidad de mantener el trabajo articulado con la fuerza pública. Asimismo, se recordó que la producción ilegal de carbón vegetal no solo compromete los recursos naturales, sino que también constituye un problema de salud pública que debe ser atendido de manera integral, con medidas que combinen control, pedagogía y alternativas sostenibles para las comunidades que dependen de este tipo de prácticas.
Foto: CAR Cundinamarca