La Revocatoria del Mandato que un grupo de ciudadanos adelanta en contra del Arq. Juan Carlos Nemocón Mojica, Alcalde Municipal de Soacha, a la presente fecha no ha entregado un informe de las causas justificadas ajustadas en derecho para que los líderes políticos, empresarios, universitarios, dirigentes comunitarios y personas del común tengamos la oportunidad de conocerlas y por ende mediante un criterio formado se puedan o no compartir.


Existe un dicho sabio: “pueblo chico…infierno grande” y las voces en las cafeterías, pasillos, calles y otros lugares en donde se comenta la situación política, manifiestan que existen intereses creados y que las fuerzas de oposición están utilizando esta alternativa por medio de los ciudadanos para desestabilizar la actual Administración, es decir, que nada existe oculto entre el cielo y la tierra, y menos aún ahora que se encuentran en pleno auge las redes sociales. Esperar que las cosas no sean así ni como se interpretan; si existen intereses políticos sería muy importante que quienes la representan se presenten al escenario público y tengan la fuerza y el carácter suficiente para, por medio del Honorable Concejo Municipal, llamar al Señor Alcalde a un debate público y buscar las soluciones que se necesitan para el desarrollo del municipio.

El Cabildo Abierto es otro de los mecanismos de participación ciudadana reglamentado en el Art. 9 de la ley 134 de 1994 que le permite a la ciudadanía tener la participación activa y resolver de una forma directa los problemas que afectan a la comunidad. Es importante señalar todo este tipo de temas, que se maduren las ideas con el fin de que los ciudadanos tengan el suficiente conocimiento para que de una manera estructurada puedan participar y resolver de una manera civilizada los problemas que aquejan a la ciudad.

En las elecciones del pasado 30 de octubre de 2011, de acuerdo al boletín No. 17 de la Registraduría Nacional del Estado Civil y escrutado el 97.59% con 528 de las 541 mesas de votación, el actual Alcalde Juan Carlos Nemocón tiene una votación parcial de 36.302 votos; con el porcentaje por escrutar se tiene un cálculo que se acercaría a los 37.000 votos, una votación muy importante nunca antes obtenida por ningún político en el Municipio.

El Art. 64 de la ley 134 de 1994 y su correspondiente modificado por el Art. 1 de la ley 741 de 2002, manifiesta claramente que para que una solicitud de Revocatoria del mandato sea válida, se deben presentar el 40% del total de los votos válidos emitidos en la elección del mandatario con las firmas que corresponden al último censo electoral. En este caso se necesitarían 14.800 firmas válidas para que la petición no sea negada por la Registraduria Nacional del Estado Civil. Es importante aclarar que las firmas que se no se encuentren en el último censo electoral no son válidas y esta es una de las principales causas por la que generalmente se anulan las firmas; por consiguiente la cantidad de firmas no debe ser la consigna, sino más bien la validez que tengan las mismas frente a los listados de ciudadanos aptos para votar, teniendo en cuenta que es la Registraduría la encargada de revisar si las firmas corresponden a los ciudadanos que votaron en las respectivas elecciones.

En uno de los informes sobre la recolección de firmas para la Revocatoria del Mandato, emitida por Periodismo Público, manifiesta que los promotores de la iniciativa tienen ya recolectadas en su poder 27.000 firmas y que su apuesta es tratar de recoger 100.000; con todo el respeto que se merecen, es importante señalar que se deben asesorar frente a la normatividad vigente porque en realidad sería un desgaste ya que en las últimas elecciones se presentaron 93.610 sufragantes, de los cuales 8.786 son votos en blanco 4.475 tarjetas no marcadas y 3.913 votos nulos, escrutado el 97.59%, que es el último dato que aparece en la página de la Registraduria.

De ninguna manera trato de evadir la pretensión de que se utilice el mecanismo legalmente constituido; al contrario, es mi deber como buen ciudadano expresar mi punto de vista y opinión para tener un mejor discernimiento sobre el tema para que en lo posible sea manejado con la mayor madurez posible. Soacha tiene un problema heredado de las Administraciones anteriores y del Gobierno Nacional anterior y actual, que es de conocimiento público. La construcción de esa gran cantidad de viviendas de interés social sin soluciones en salud, educación, seguridad, transporte y empleo, son el gran problema que tiene la ciudad, a lo que posiblemente se suma la falta de atención por parte de los secretarios de despacho, funcionarios y el mismo Alcalde.

Desde esta columna en varias oportunidades he sido claro y he manifestado mi punto de vista frente al desempeño en las funciones del Señor Alcalde; en varias oportunidades he felicitado sus aciertos, de igual forma en otras he criticado sus actuaciones, pero todo en el marco del respeto a la Autoridad y la ley que representa; luego de terminada la campaña electoral y una vez posesionado del cargo en una de las reuniones locales para organizar el Plan de Desarrollo, en la que participamos quienes representamos los sectores de la sociedad, muy sabiamente dijo el Alcalde: “Soy el Alcalde de Soacha….y Soacha somos todos” y mi participación en política y la madurez que he adquirido a través del tiempo, solo me ha enseñado que sin rencor ni odio debo aportar mi granito de arena para la construcción de esta Soacha “fácil de querer… difícil de olvidar”, como en alguna ocasión lo dijo el Honorable Concejal Carlos Alonso Rodríguez Chía.

Pag. Web de la Registraduría
Ley 134 de 1994
Ley 741 de 2002

@galodejesus