En febrero pasado, el Instituto Geográfico Agustín Codazzi comenzó la actualización catastral en todos los predios del municipio de Soacha.


El proceso se extenderá hasta septiembre próximo a través de visitas casa a casa para verificar las medidas del terreno y la calificación de la construcción.

Edgar Santiago Benítez, director territorial para Cundinamarca del IGAC explicó la importancia de la actualización catastral. “A parte de que este ejercicio contribuye a robustecer las arcas del municipio, el catastro se constituye en un medio para la planificación y el desarrollo territorial, contribuye con la seguridad jurídica de la propiedad y hacemos actividades como la conservación catastral, englobes y desenglobes, entre otros”.

Benítez invitó a la comunidad para que se acerque a la sede de catastro municipal a clarificar lo relacionado con la inscripción catastral, para lo cual se debe allegar títulos de propiedad y planos. Solicitó también a los propietarios de los inmuebles permitir la entrada a sus funcionarios, quienes están debidamente identificados con chalecos y carnets del IGAC con el fin de que ellos puedan hacer una excelente verificación, tanto de medidas como de calificación de la construcción, ya que “la actualización catastral básicamente la componen dos aspectos: el valor del terreno y el valor de la construcción”.

El proceso de actualización se está desarrollando tanto en el sector rural como urbano; está a cargo de un equipo preparado para este ejercicio, conformado por 70 reconocedores prediales con sus respectivos auxiliares y el personal técnico al que pertenecen grabadores y digitalizadores, todos supervisados por personal directivo de la territorial Cundinamarca y de la subdirección de Catastro nacional.

Pero al proceso de actualización catastral le surgen cuestionamientos ante las fallas registradas en otros municipios. Arthur Bernal, concejal de Soacha, dijo que bienvenido el ejercicio siempre y cuando se haga de la mejor manera, aunque criticó sus resultados anteriores.

“Pienso que las actualizaciones catastrales que se han hecho no han servido para nada, no se evidencia que hayan sido benéficas para el municipio. Hay un convenio interinstitucional entre la nación y departamento por 2.800 millones de pesos, más el aporte del municipio que-sumado todo-son cerca de cuatro mil millones los que se invierten en el ejercicio. Ahora, no importa cuánto se invierta, pero que las cosas se hagan bien porque por citar sólo un ejemplo, el municipio no tiene cartográficamente definida la nomenclatura”, explicó Bernal.

El concejal preguntó quién va hacer la interventoría del proceso, si el municipio no cuenta con personal idóneo para hacerlo. Puso como ejemplo casos identificados en Tena y Fusa donde después de la actualización aparecen predios de esos municipios incorporados cartográficamente a otras poblaciones.

“Creo que la actualización beneficia presupuestalmente al municipio, pero debe hacerse bajo los parámetros de ley y se debe demostrar que los resultados son los esperados. Esta herramienta lo que tiene es que fortalecer el fisco municipal y ayudarnos a que tengamos una nomenclatura que colme las expectativas nuestras, y que no suceda lo que vemos hoy en día: dos y hasta tres direcciones de acuerdo al sector”, concluyó el concejal.