El aeropuerto de Bogotá entró en una nueva fase de innovación al instalar dispositivos de lectura digital que agilizarán los procesos del viajero.

El aeropuerto El Dorado de Bogotá está resuelto a recuperar el brillo. Quiere hacerlo tras perder en el último año el primer puesto en la clasificación de mejores aeropuertos de América Latina que realiza la firma consultora Skytrax.

Una de las estrategias para lograrlo consiste en invertir en tecnología de punta, específicamente en máquinas y dispositivos de lectura electrónica y digital. Estos permitirán reducir los tiempos de recorrido al interior del terminal.

Los responsables del aeropuerto dieron el primer paso al renovar las unidades donde se imprime el pasabordo y las cintas para las maletas.

Este proceso de automatización sigue ahora con nuevos aparatos en el área de chequeo, es decir, donde los usuarios entregan las maletas que van como equipaje en las bodegas del avión.

La aerolínea Latam tiene en pruebas las primeras máquinas de este tipo, que entrarán en operación en la última semana de enero. Avianca instalaría otras en el primer semestre de este año.

Estos dispositivos ahorrarán tiempo valioso a los viajeros que llegan tarde al terminal y no pueden llevar la maleta en la cabina del avión.

En esta terminal aérea, que recibió en 2019 un total de 35 millones de pasajeros y que proyecta 50 millones de usuarios en 2027, dejará de trabajar el vigilante que verificaba manualmente el pasabordo con la cédula o pasaporte, según el caso.

Este renovado recorrido asistido con máquinas termina en las salas de embarque. Según Fabián Ramos, gerente de tecnología de Opaín, instalarán este año puertas automáticas para el ingreso al avión en las 52 posiciones de embarque del aeropuerto. Con esto se reducirán las filas –y el caos– generado mucha veces en el momento del embarque. Bastará con acercar el celular o el pasabordo para ingresar al puente de abordaje.

¿Y el empleo de decenas de funcionarios de Migración, aerolíneas y Opaín? Buena parte de ellos podrían ser reubicados en otros terminales donde el tráfico no da para estas innovaciones. Otros se mantendrán debido a que estas tecnologías no aplican para todos los casos.

Además, los responsables de Opaín y Migración explicaron que estos avances generan nuevas oportunidades en espacios como el desarrollo y mantenimiento de software y hardware, así como personal de asistencia para enseñar a los viajeros a manejar los aparatos.

El Dorado también modernizó su aplicación para celulares inteligentes, para que los viajeros puedan verificar en tiempo real el estado actual del vuelo, recibir alertas y ubicar locales comerciales. Ahora falta ampliar el terminal, va a quedar pequeña pronto.

Fuente: Dinero.com