Difícil la situación de salubridad que viven habitantes de Acacias II, Cerezos y Quintanares, en la comuna cinco. Ni la EAAB ni las administraciones de los conjuntos solucionan.

Varios habitantes de los conjuntos residenciales Acacias II, Cerezos y Quintanares, se encuentran inconformes con un problema de humedad que se ha generado a causa de la sedimentación y taponamiento del canal ubicado frente a la Estación León XIII, en la entrada a Cazucá. 

El Conjunto residencial Acacias 2 ha sido el más afectado debido a que las aguas residuales se están filtrando al interior de sus casas, lo cual ha generado varios problemas y afectaciones en su salud e integridad.

La causa principal es el problema de basuras en todo el caño, que lo ha taponado y así ha impedido que fluya el agua de forma correcta.

Una de las habitantes más afectadas es la señora Mercedes, quien manifiesta que este inconveniente se ha presentado en su casa desde el mes de mayo del año 2020.

Ha evidenciado afectaciones en sus electrodomésticos y varios problemas de salud, en especial en un familiar que es adulto mayor. Indica que a pesar de que ha pasado derechos de petición a la empresa del Acueducto y varias quejas ante la administración del conjunto, no ha recibido una respuesta concreta.  

Así mismo, el señor Gino Sarmiento, quien reside en el conjunto hace 22 años, declara que el problema lleva 4 años; que el agua represada busca salida y se filtra por las viviendas, ocasionando el surgimiento de distintas plagas que terminan afectando sus alimentos.

Él ha presenciado cómo su casa se ha inundado en repetidas ocasiones; a raíz de ello ha presentado varias tutelas, sin que haya recibido una respuesta positiva.

El inconveniente en general es que el agua se filtra por el suelo y sale directamente hacía las viviendas del conjunto, generando así un problema de humedad.

Otro residente que vive desde hace más de un año en el conjunto manifiesta que siempre que hay lluvias se acumulan aguas sucias; y ante la falta de fumigación, aparecen mosquitos y zancudos.

Debido a la falta de respuesta y solución de la administración del conjunto, muchos han tenido que sacar de su propio bolsillo para llevar a cabo algunos arreglos locativos en sus viviendas y los alrededores.  

Las limpiezas y los controles anuales que se llevaban a cabo en el caño hace más de cuatro años, ayudaban a evitar a que se presentarán estas inundaciones, pero ahora no se hace nada.  

La comunidad en general solicita limpieza e impermeabilización del caño para así tener una vida digna y en paz.

Por Cristhian Cañón