Tras las obras fallidas del Plan Carrasquilla, que prometían instalar a la comunidad de Terreros y León XIII tercer sector, sistemas de acueducto y alcantarillado, las familias residentes sobre la Carrera 13 denunciaron que las aguas residuales se están devolviendo por los sifones.


aguas-residuales-soacha

aguas-residuales-soacha

Luego del arreglo de algunas calles del sector en mención, varias son las fallas que actualmente están perjudicando a la comunidad que habita sobre la vía Terreros y sus vecinos cercanos; la alerta de la comunidad está centrada en la constante filtración de aguas residuales al interior de las mismas viviendas.

“Los contratistas que iniciaron la obra 774 o Plan Carrasquilla, han dilatado el proceso y ya próximos a cumplir cuatro años aún no se han concluido del todo. Desafortunadamente y luego de lo que se hizo, parte del sector quedó con rebose de aguas residuales, vemos las cajas y el alcantarillado totalmente colmatado, ahora la vía Terreros es lo único que está sirviendo como salida de las aguas residuales hacia los sumideros de aguas lluvias”, describió Argemiro Peñalosa, residente de Terreros.

Los integrantes de la comunidad aseguran sentirse inmensamente perjudicados por los constantes olores a heces y desechos que emergen del alcantarillado, así mismo detallan la forma en la que el agua residual mantiene rebosada y baja sobre las avenidas principales.

“Las aguas residuales salen del pozo que está ubicado sobre la entrada a la transversal 13 y bajan en sentido norte- sur por toda la autopista Terreros, de ahí toda el agua que sale de las cajas de los hogares llega al sistema de aguas lluvias”, agregó Peñalosa.

Según los afectados, sobre las transversal 13 no se realizó ninguna clase de adecuación y por tal motivo el agua sobrepasa el límite de la misma, causando el rebosamiento y los constantes y fétidos olores que comerciantes y estudiantes deben soportar las 24 horas del día.

“Todo el tiempo percibimos malos olores, y el agua sucia baja sobre la vía principal, afectando nuestra salud y economía; desde la administración municipal nos envían el váctor cada tres o cuatro meses, sin embargo esa limpieza solo dura una semana y sigue el problema”, manifestó Alexander Porras, residente afectado.

“Todos los habitantes de la transversal 13 nos sentimos perjudicados, porque cada vez que limpian el alcantarillado vuelve y se recarga en las casas de varios vecinos el agua residual y ya se está devolviendo por los sifones, exponiéndonos a una grave situación de salubridad; cabe resaltar que los más perjudicados son los niños y adultos mayores que son más frágiles a este tipo de contaminación”, concluyó Marina Riaño, residente afectada.