Preocupada se encuentra la comunidad de Compartir en la Comuna uno de Soacha, puesto que desde hace dos meses ha aumentado de forma alarmante el hurto a viviendas. Según los habitantes ya han sido más de 10 los hogares afectados, de los cuales la mayoría se ubican en el sector de Cristales.


Ya son varias las familias de la comunidad que manifiestan haber sido afectadas por el robo a viviendas. Según relatan los dueños de los predios, los robos ocurren generalmente en las madrugadas, espacio en el que los delincuentes aprovechan para entrar de forma forzosa a las casas, posteriormente someten a los residentes y proceden a saquear electrodomésticos y objetos valiosos.

Heriberto Ramírez, presidente de la Junta de Acción Comunal de Compartir, relató algunos casos de las familias que se han dirigido a él en busca de ayuda: “Hace 15 días los delincuentes ingresaron a la vivienda contigua a la mía, amarraron y amordazaron a los habitantes y aprovecharon para sacar los televisores, la nevera y demás electrodomésticos; casos similares vivieron dos habitantes más del barrio que se dirigieron a mí en busca de apoyo y orientación”, explicó el líder.

Uno de los problemas identificados en la comunidad, que ha permitido el aumento de esta modalidad de delito, se basa en la falta de confianza de los habitantes hacia la policía, puesto que según el comandante de la estación de Compartir, “de los más de diez robos que ha manifestado la comunidad, sólo se han formalizado dos quejas que han sido remitidas a la Fiscalía para realizar las denuncias correspondientes. Lo ideal sería poder recibir más denuncias para emprender las acciones correspondientes”.

Sin embargo, los miembros de la comunidad aseguran que pierden el tiempo en denunciar, puesto que en la estación de policía no les prestan la debida atención y en algunas ocasiones los agentes que reciben la queja generan confusión en los denunciantes; en este sentido coincidieron algunos residentes del sector.

“Fui a interponer la denuncia la misma tarde en que ocurrió el robo en mi casa, el agente que atendió la queja me dijo que no la podía recibir porque yo no llevaba los seriales ni recibos de pago de los electrodomésticos que me hurtaron, y anotó mis datos en una agenda personal, sabiendo que este tipo de novedades deben anotarse en el libro de la policía. Al otro día, otro agente me explicó que la denuncia formal debía realizarla en la Fiscalía”, relató un habitante de Compartir, quien prefirió reservar su identidad.

Hasta el momento la comunidad ha logrado especular que los autores de los robos generalmente suelen ser dos hombres y una mujer, aunque en una ocasión aparentemente única, un robo se llevó a cabo en horas de la tarde y según relatan los vecinos, fue ejecutad por dos mujeres y un hombre.

“Salimos durante dos horas y en el tiempo que estuvimos ausentes ingresaron al apartamento y nos robaron el televisor de la sala, un computador y otros electrodomésticos; según relatan algunos vecinos, un hombre alto junto con dos mujeres hicieron una especie de actuación en la que él le exigía a sus cómplices que pagaran la renta del apartamento o desocuparan, instante en el que aprovecharon para saquear, aún no sabemos cómo hicieron para entrar sin forzar la cerradura”, manifestó una de las víctimas.

Para finalizar, los habitantes del barrio esperan que las alarmas y las cámaras que el municipio y la Policía instalaron en el sector sirvan como herramienta para ayudar a atrapar y judicializar a los responsables de los atracos, ya que hasta el momento aseguran que a pesar de la inversión que se hizo en seguridad, algunas de las personas que permitieron la instalación de las sirenas en sus casas, en un principio han decidido inhabilitarlas, perjudicando las estrategias implementadas en el barrio.