En 1962 el teatro fue puesto en marcha por la Empresa de Energía de Bogotá. Según recuerdan los habitantes, para ese entonces el lugar era un sitio clave para el entretenimiento de las familias de El Charquito, que en aquella época resultaban ser en su mayoría trabajadores de la planta perteneciente a la empresa. Actualmente se adelanta la recuperación de este espacio cultural.


De acuerdo con la memoria de los pobladores, en el teatro se realizaban presentaciones de parte de los jóvenes, tales como danza y teatro, además era utilizado como una especie de sala de cine blanco y negro, pasatiempo que para aquella época figuraba como lo más innovador y entretenido para toda la comunidad.

Según recuerda Libia Hurtado, presidenta de la Junta de Acción Comunal de El Charquito y representante de Asojuntas del corregimiento dos del municipio de Soacha, había una actividad que resaltaba sobre las demás y convertía el tiempo en el teatro en una de las bases fundamentales de alegría en la vereda.

“Entre tantas actividades las más divinas eran la entrega de los regalos que la Empresa de Energía de Bogotá, a través del área de gestión social, hacia a los hijos de los trabajadores; este tipo de actividades generalmente venían acompañadas de presentaciones preparadas por los niños para las familias”, comentó la líder.

Después del cerramiento de la planta de operación de la Empresa de Energía de Bogotá en El Charquito, entre la décadas de los ochenta y los noventa, el teatro fue abandonado y olvidado, hasta el punto de presentar un estado de aparente deterioro y obligando a las familias a desplazarse hasta el centro del municipio para tener la oportunidad de ser partícipes en procesos de cultura y entretenimiento.

“El teatro se encontraba abandonado y la comunidad lo observaba como algo que no nos pertenecía, después de muchos años tocó hacer un proceso para que la comunidad pudiera trabajar en él; dicho proceso se manejó desde la Junta de Acción Comunal, la cual logró que después de 30 años se pudiera recuperar este espacio fundamental para las familias”, manifestó María Quesada, dueña de un predio en la vereda.

De acuerdo con la presidenta de la junta, “es importante que nosotros miremos hacia estos escenarios tan fundamentales para la articulación familiar, razón por la cual queremos recuperar estos espacios culturales que nos han negado a través del tiempo, porque realmente no tenemos otro teatro”, manifestó la presidenta de la JAC.

Haciendo eco al llamado de la comunidad de El Charquito y gracias a las constantes gestiones de la Junta de la vereda, la administración municipal inició la recuperación y modernización del teatro de El Charquito, intervención con la cual la comunidad se manifiesta ansiosa, puesto que podrán volver a revivir aquellas épocas en las que tenían un espacio cultural cerca que les permitía desarrollar actividades en familia.

“Con el proceso de rescatar el teatro y los espacios comunitarios, en 2012 surgió la idea de intervenir el sitio y afortunadamente desde el año pasado estamos en la recuperación de todas las obras de infraestructura y adicionalmente está siendo intervenido el salón adyacente. El año pasado quedó la obra algo inconclusa, y según los ingenieros de la interventoría se debió a un inconveniente que hubo en la parte de atrás por un derrame de aguas residuales, hecho que motivó a cambiar el esquema de trabajo, en el cual se consideró hacer una especie de muro en roca y malla para reforzar la construcción”, especificó Libia Hurtado.

Para Maribel Rozo, habitante de El Charquito, “estamos logrando un espacio cultural para las próximas generaciones a las que heredaremos nuestro corregimiento. Cabe resaltar que con esta intervención estamos recuperando un lugar primordial para los muchachos, puesto que antes todas las presentaciones y actividades las realizaban en la única cancha que hay en el pueblo, ahora esperamos que los niños y jóvenes que se gradúan de primaria y secundaria puedan hacerlo ahí”, expresó la residente.

Para que la administración municipal se apropiara del proyecto y destinara recursos para poder hacerlo realidad, la comunidad tuvo que asumir unos compromisos que garantizarán el cuidado y mantención del sitio una vez sea remodelado, entre ellos realizar las graduaciones de los niños y jóvenes de primaría y secundaría de la institución pública de la vereda.

El teatro ha sido un símbolo de la comunidad, además todos los habitantes podrán beneficiarse una vez culmine su recuperación y desde su gestión esperan poder convertirlo en el centro cultural de la vereda, motivando a los jóvenes a apropiarse de la historia de su pueblo y a que se adueñen y asuman el futuro de El Charquito.