Para los propietarios de las entidades Serviecológico y Recoltambores, la constante exposición de sus trabajadores a alarmantes condiciones de insalubridad debido a una invasión que a medida que crece sobre la parte posterior de las empresas, trae consigo toneladas de disposición indebida de escombros que amenaza con afectar la integridad de los operarios.


Las empresas ubicadas sobre la Carrera 2, en la zona industrial de Cazuca, actualmente están recibiendo todas las aguas residuales del barrio Balcanes y sus vecinos; la situación se presenta desde hace más de 18 meses y a medida que crece la invasión aumenta un relleno sanitario y de escombros que ha sido el encargado de desviar la corriente hacia las mismas entidades.

“Con el respaldo de las empresas perjudicadas se había dispuesto un lote, canalizado, para que las aguas que bajaban de Balcanes siguieran su camino hasta una alberca que atraviesa una calle de la zona industrial, que luego las dirigía hasta un colector ubicado en la calle 12. El problema empieza hace año y medio debido a que los invasores no dejan de botar escombros en dicho lote, impidiendo que las aguas tomen su curso normal y obligándolas a meterse dentro de las plantas, perjudicando a los trabajadores con problemas de salubridad y afectando a los empleados”, destacó Martha Cortez, asistente administrativa de Recoltambores.

Sumado al problema sanitario que cada vez resulta más preocupante para los trabajadores de las empresas en mención, el relleno de escombros y basura que no cesa de aumentar está representando para quienes trabajan en las empresas un riesgo que amenaza sus vidas, puesto que el muro edificado por Serviecológico, con el fin de proteger las instalaciones, está empezando a ceder ante la acumulación de escombros, razón por la que los dueños y trabajadores de la entidad temen que caiga sobre la planta, ocasionando una tragedia.

Con la llegada del invierno la preocupación de los industriales ha crecido, ya que para ellos incluso una llovizna suave representa inundaciones con aguas residuales que entorpecen sus operaciones y ocasiona pérdidas en material significativas, añadidas a la afectación de la salud de todo el personal, hechos que sumados son los causantes de grandes pérdidas económicas.

“Con nuestros propios recursos hemos construido una canal para redirigir las aguas residuales que ahora bajan desde Balcanes directo a la empresa, y a las que se les facilita el ingreso con unos huecos que la misma comunidad hizo en nuestro muro para desviar el cauce generado en su barrio. Pese a los esfuerzos se produce la acumulación de bastante agua, la cual entra con mucha fuerza a las instalaciones, inundándolas y llenándolas de bastante barro y con el mismo excremento de las aguas residuales de las casas; el personal deja de hacer sus labores diarias para dedicarse a limpiar las instalaciones”, destacó Esteban Niño, Funcionario de seguridad y salud en Serviecológico.

Para los dueños de Recoltambores, los daños causados por la corriente de agua residual obligó a la suspensión de labores durante un día, puesto que la fuerza con la que las aguas ingresaron a su planta operacional arrastró con cientos de materiales para la recuperación de canecas, y el impacto de la inundación generó más daños de los presenciados en la empresa vecina.

Desde hace más de un año los dueños de las entidades han hecho lo posible para tratar el tema ante la administración municipal, empezando por la Inspección Quinta de Policía y llegando en últimas hasta la secretaría de Gobierno y la Dirección de Servicios Públicos. Sin embargo, a pesar de la gravedad del asunto y de la necesaria intervención que están solicitando, la respuesta ha sido nula: “Se pasan la pelota de entre las dependencias asegurando que para poder actuar es necesario contar con el apoyo de una y de otra, sin embargo nunca se han articulado”, finalizó Lizima Cuizasa, Gerente de Recoltambores.