Por medio de funcionarios del ICBF y otras entidades, el Sistema de Responsabilidad Penal para Adolescentes SRPA otorga atención integral a los menores que cometen actividades delictivas y evita que otros caigan en ellas.


El SRPA trabaja en temas como el reconocimiento de las conductas punibles y su responsabilidad en las mismas, eso sí garantizando la no vulneración de sus derechos.

El abuso sexual, el maltrato infantil, la exclusión social, el desplazamiento forzado, entre otros, son fenómenos que si bien se viven en casi todo el país, en Soacha son temas que se han agudizado y que contribuyen a la formación de jóvenes delincuentes que atraídos por el poder y las ansias de salir de la pobreza de manera fácil, deciden cometer actos delictivos para llegar a ello. Es por eso que desde el ICBF se trabaja con miras a reconstruir el proyecto de vida de los adolescentes que cometen dichos delitos y que caen en el SRPA (Sistema de Responsabilidad Penal para Adolescentes).

“Los chicos o chicas son capturados en flagrancia y puestos a disposición del Bienestar Familiar para el restablecimiento de sus derechos, nuestra función básicamente es mirar qué derechos tienen vulnerados, amenazados o inobservados, y allí entramos a que sean garantizados para luego presentar un informe lo más cercano a la realidad y así la juez ponga la sanción que más se acomode a la persona”, explicó Viviana Cubides Gutiérrez, psicóloga del sistema de responsabilidad penal del ICBF.

Cubides enfatizó en que si bien los derechos de los menores deben ser garantizados, no puede haber tampoco impunidad para cada delito que estos cometen, es así que por medio de la pedagogía se pretende que el adolescente infractor reconozca su falta y a partir de allí se inicie un proceso de restauración social, ciudadana y que facilite su inclusión nuevamente al núcleo familiar.

“El interés no es punitivo ya que su propósito no es castigar al delincuente, sino resolver el conflicto que hay detrás y que ocasionó la conducta del delito en el que incurrió el adolescente, por esta razón requiere el esfuerzo y el trabajo unido de toda la familia, el Estado y la sociedad para fortalecerlo, de tal manera que se pueda evitar el reclutamiento de menores por parte de grupos armados al margen de la ley o bandas criminales”, acotó la especialista.

Hay que recordar que el SRPA surge como parte integral del Código de infancia y Adolescencia, contempla sus esfuerzos en prevenir conflictos, restaurar e integrar al adolecente infractor en edades comprendidas entre los 14 y 17 años y once meses para que sea sujeto de derechos y a partir del ejercicio responsable de los mismos pueda reparar a su víctima a través del proceso pedagógico que lleva.

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