Las autoridades tratan de establecer si en algunas poblaciones del departamento alcanzaron a ser distribuidos comestibles elaborados con
materias primas en vía de putrefacción.

Una planta clandestina en donde carnes de todo tipo eran sometidos a peligrosos tratamientos químicos para ocultar su verdadera condición, fue descubierta en Bosa, sur occidente de Bogotá, límites con Soacha.

Las autoridades encontraron, en una bodega, toda clase de partes de animales dentro de diferentes recipientes para agregarle elementos que diluyeran colores y olores propios de la descomposición, antes de utilizarlos en la elaboración de embutidos y otros productos cárnicos.

Con el criminal negocio dieron las autoridades de salud e Bogotá, mediante procedimiento adelantado por el alcalde menor de Bosa, Javier Alfonso Alba Grimaldos, junto a la Policía y otras unidades especiales.

“Iban a los establecimientos y recogías las sobras; recogían muchos de los elementos que ya estaban en descomposición …. Los procesaban, les agregaban químicos para que se vieran bien para luego distribuirlos en diferentes salsamentarias”, señaló el funcionario en video-comunicado.

El trabajo permitió que “4 toneladas de diferentes tipos de carnes en alto grado de descomposición, fueran comercializadas en Bogotá y municipios aledaños”, señaló reporte oficial.

Los operativos permitieron la detención de cuatro personas aparentemente responsables del ilícito.

Fuente: Noticias díadía