Las lluvias de los últimos días no fueron suficientes para superar las dificultades. El acueducto, hoy, solo puede entregar 142 litros por segundo; se requieren 260 para normalizar el servicio. Así, la Empresa de Aguas de Facatativá acudía a diferentes recursos con el propósito de atender la demanda urgente de la población más necesitada de la parte alta dela ciudad, la más afectada con la emergencia.

Los últimos reportes advertían que el suministro de agua en carrotanques viene siendo un trabajo apoyado por la Gobernación de Cundinamarca a través de las Empresas Públicas y la Oficina de Gestión de Riesgos, pero que el esfuerzo no ha resultado suficiente.

Directivos de las Juntas de Acción Comunal de las zonas afectadas daban cuenta sobre problemas serios de salubridad en las unidades familiares compuestas, principalmente, por la tercera edad o con niños.

“Ellos no tienen la fuerza suficiente para hacer fila y mucho menos para cargar agua”, explicó Graciliano Gutiérrez, un líder de una JAC de Manablanca sector Chicó, subrayando que ese aspecto no ha sido tenido en cuenta por la Alcaldía.

Más o menos en la misma dirección se pronunció Rubiela Torres, también directivo comunal de la zona. Dice que la Alcaldía es permisiva con algunos dueños de finca y viveros que están sacando agua de los ríos y quebradas, dejando sin suministro a sectores del municipio.Precisamente la CAR adelantó operativos que permitieron detectar numerosas conexiones ilegales a las fuentes de agua.

Muy buena parte de la población de la parte alta de Facatativá, Cundinamarca, hacía filas para tratar de abastecerse del mínimo vital para atender los requerimientos urgentes en cada una de las viviendas. Los primeros malestares por la sequía se hicieron evidentes al martes pasado (15 de septiembre) cuando la población en Manablanca bloqueó las vías en señal de protesta.

Fuente: Noticiasdìadìa.