Aleteia destaca caso de sacerdote de la Diócesis de Soacha encarcelado injustamente

Aunque el sacerdote José Isaac Ramírez estuvo injustamente encarcelado entre 2012 y 2015 debido a la falsa acusación de abuso sexual contra un adolescente de 14 años, el portal https://es.aleteia.org publicó esta semana un artículo que destaca varios casos donde la justicia se ha encizañado contra miembros de la iglesia católica.


La revista destaca que si bien se presentan casos reales de religiosos de la Iglesia católica responsables por abusos morales, económicos y sexuales, también cuestiona el papel de la justicia y de los medios de comunicación.

Dice el artículo que en muchos casos algunos sacerdotes han sido injustamente acusados, encarcelados y juzgados. Demostrada su inocencia, sin embargo, los medios de comunicación, no siempre están interesados en la verdad de los hechos, y guardan silencio o no les interesa esforzarse por destacar las noticias sobre la inocencia de los sacerdotes calumniados y hasta encarcelados injustamente por crímenes que no cometieron.

Es lo que se refiere al sacerdote de la Diócesis de Soacha, José Isaac Ramírez, la publicación destaca:

El sacerdote José Isaac Ramírez fue liberado en octubre de 2015 tras tres años de prisión – a los cuales había ido injustamente condenado debido a la falsa acusación de abuso sexual contra un adolescente de 14 años. Después de la revisión de las supuestas pruebas, el juez del caso concluyó que éstas no probaban la culpa del presbítero.

El sacerdote Ramírez había sido encarcelado en 2012, después de que una jueza aceptara el pedido de prisión contra él como “medida de seguridad”. Las acusaciones eran de “actos sexuales abusivos contra el menor de 14 años y exploración sexual del menor”.

El abogado del sacerdote, Elmer Montaña, afirma: “Nosotros presentamos a la fiscalía, desde el primer momento, una serie de testimonios de que el niño había sido manipulado e inducido a dar esas declaraciones contra el cura”. Durante el proceso. “fueron cometidas serias irregularidades”, añade el abogado, particularmente en la denuncia presentada por el padre del menor. “El padre tenía conocimiento de los supuestos actos que denunció. Él mismo contó, en su declaración que, cuando llegó la fiscalía, ellos le mandaron firmar una denuncia. Además de eso, la defensa probó que el niño mintió para esconder una situación en la que se había involucrado en la iglesia “.

En la época de su prisión, el sacerdote Ramírez era párroco de la Iglesia de María Inmaculada en la Diócesis de Soacha. En la cárcel, el sacerdote siempre insistió en su inocencia y constantemente decía: “Dios al final me dará la razón”.

Cuando ocurrió la detención, muchos de sus feligreses nunca lo abandonaron. Desde que el CTI de la Fiscalía lo detuvo tras oficiar su última misa nocturna –a donde había llegado tres años atrás–, ellos se resistieron a creer que fuera culpable.

“Está muy agobiado, muy abatido”, dijo en esa ocasión su abogado defensor sobre la reacción que tuvo el párroco al enterarse del fallo de la juez 21 Penal del Circuito; de igual manera contó que “el párroco lloró cuando la juez comenzó a dictar la sentencia. Él tendrá que recuperarse y retomar su actividad como sacerdote”, replicó.

Foto: Colprensa