Un prototipo de mano robótica, que se proyecta como el primer paso para la creación de una prótesis de bajo costo para personas minusválidas, fue creado por cinco aprendices del programa de Articulación con la Media que se formaron como técnicos en Programación de Software y Sistemas.


Los jóvenes, quienes recientemente terminaron su bachillerato en la Institución Educativa El Bosque del barrio San Mateo de Soacha, diseñaron y fabricaron el invento a partir de la madera, que cuenta con un sistema de articulaciones y tendones manejados por cuerdas, conectadas a tres motores independientes que permiten su movimiento. Dicho sistema cuenta con un microcontrolador que facilita la programación de funciones en electrónica.

“El mecanismo de funcionamiento es muy sencillo. Desarrollamos un software básico, desde el cual programamos los intervalos de tiempo en los que se ejecutan los movimientos, estos datos pueden modificarse según la necesidad”, explicó Juan Medrano, integrante del equipo.

El software es descargado a una USB y luego instalado en el microcontrolador. Una vez se programa se conecta a un pequeño panel encargado de poner en marcha los motores, con los cuales se logra la autonomía en los movimientos de la mano.
Jáder Cortez, otro de los creadores, explicó que “el proyecto nació como un requisito para titularnos; sin embargo, el diseño puede convertirse en un modelo de bajo costo para prótesis que ayude a la rehabilitación de personas con problemas de motricidad”.

Aunque su periodo de formación técnica ya finalizó, estos jóvenes continuarán con la cadena de formación y realizarán un tecnólogo en Sistemas, además de perfeccionar su creación para adaptarla a un antebrazo artificial y presentarla como prototipo de prótesis para personas de escasos recursos económicos con limitaciones en sus extremidades superiores.

“Agradezco al SENA, porque mi hijo se graduar teniendo un camino claro y más oportunidades”, manifestó Erika Preciado, madre de Jáder.

Para el director regional de la entidad en Cundinamarca, Gustavo Adolfo Araque, “es grato para la institución saber que los resultados de las formaciones que incluyen a la población más joven del departamento son pertinentes a las nacientes necesidades de las comunidades, a la vez que representan una alternativa de emprendimiento para quienes las ejecutan”.

Además de destacarse en varios eventos de innovación, la mano ha sido llevada a ferias departamentales como la llamada ‘Hacia la construcción de una comunidad cundinamarquesa de ciencia, tecnología e innovación’, donde obtuvo la medalla a la innovación.

A través de la articulación del SENA con la educación media se permite a jóvenes de grados 8° a 11 la vinculación a un programa de formación técnico, de tal manera que el estudiante se titule como bachiller y simultáneamente se certifique en una competencia específica.