Los residentes de San Carlos aseguran temer por su seguridad e integridad dentro del mismo conjunto, debido al reciente aumento de individuos ajenos a la urbanización que se dedican a consumir sustancias alucinógenas y a asaltar a los habitantes dentro de las instalaciones de la propiedad horizontal.


El hecho que alarmó a la comunidad de San Carlos tuvo lugar la noche del pasado miércoles. Sobre las 8:00 p.m. dos individuos saltaron la reja de seguridad del conjunto e ingresaron con armas de fuego a la oficina de la administración y robaron del escritorio el dinero que estaba destinado para pagar los servicios del conjunto.

Libardo Ramos, líder del consejo administrativo, describió cómo sucedieron los hechos: “La puerta de la administración estaba entre cerrada, los dos tipos entraron y amenazaron al administrador y a su secretaria, mientras cubrían sus rostros con tapabocas. Durante el hecho, uno de los delincuentes disparó a los pies del muchacho para forzarlo a “cooperar” pero afortunadamente no lo hirieron, sin embargo se robaron una suma de dinero considerable”.

Habitantes del conjunto y líderes dicen que la delincuencia esta supremamente infiltrada en las instalaciones, aseguran que no tienen los métodos ni el apoyo por parte de policía para hacer frente al incontenible aumento de hechos delictivos, a pesar de contar con un encerramiento y porterías, el cual desafortunadamente los delincuentes burlan periódicamente.

Edgar Rojas, portero de San Carlos, habló de los métodos que usan los delincuentes para ingresar al conjunto:

“Desafortunadamente en el conjunto viven dos o tres de estos delincuentes y los mismos individuos se encargan de entrar a quince o veinte de los suyos, a una sola persona a cargo de la seguridad en una portería le es muy complicado tratar de detenerlos, sin embargo cuando se logra evitar su ingreso generalmente lo amenazan a uno, y después los delincuentes que viven al interior de la propiedad los ayudan a subirse sobre el encerramiento y entrar a hacer de la suyas”, sostuvo.

Tras el cansancio y desesperación generada por la situación de seguridad, el consejo administrativo, en compañía del administrador, llevó a cabo una reunión en la que definieron la posible solución para la contención del problema de inseguridad. En dicha reunión el enfoque base fue organizar brigadas de vigilancia y protección con por lo menos cien vecinos colaboradores que se encargarán de vigilar y proteger el interior del conjunto, mediante actos preventivos, con el fin de ahuyentar a los delincuentes.

Cabe recordar la situación que se está viviendo actualmente en el conjunto por la orden judicial que obliga a demoler las porterías principales. Los habitantes afirman que si con la presencia de estas es difícil contener a los delincuentes, una vez sea abierta la vía que protegen, no habrá forma de evitar, mediante ningún mecanismo, que se apoderen del conjunto, pues argumentan que la inseguridad en los barrios aledaños es crítica y ellos como residentes de una propiedad horizontal son vistos como el blanco de ataques y la mejor opción para la delincuencia.

El administrador del conjunto hizo un llamado a las autoridades para que apoyen y den una respuesta a la comunidad de San Carlos:

“Realmente estamos cansados de hacer las peticiones al CAI más próximo, que es el del Chicó, y que siempre nos respondan con las mismas excusas, entre esas, que nunca tienen la patrulla o el personal suficiente; por esto nosotros queremos hacerle un llamado a la alcaldía municipal para que finalmente nos escuche, porque desde que supimos del fallo judicial que obliga a derrumbar las porterías, hemos tratado de concretar una cita con la administración municipal, pero ha sido imposible. Nosotros como habitantes y por la cantidad de gente que hoy reside en el conjunto, necesitamos ser escuchados y que realmente la alcaldía nos dé una solución pronta con el apoyo de la policía, para que esta clase de eventos no se sigan presentando en el conjunto”, puntualizó.